Los demócratas presentaron ayer 27 de octubre, una propuesta para crear un nuevo impuesto que impactaría a alrededor de 700 multimillonarios estadounidenses.

Esto, en un intento por conseguir ingresos de los ultra ricos para pagar la agenda social insignia de Biden de 2 billones de dólares relacionada con gasto social y cambio climático.

Ron Wyden, presidente de la Comisión de Finanzas del Senado, dijo que el plan se aplicaría a personas con más de 100 millones de dólares en ingresos anuales o más de 1,000 millones en activos durante tres años consecutivos.

La tasa que propone es de 23.8% para las ganancias de capital a largo plazo en activos negociables, como las acciones. En caso de no tener plusvalías, también permitiría a los contribuyentes deducir las pérdidas.

Esto implicaría una gran diferencia respecto al tratamiento fiscal tradicional de Estados Unidos.