La economía mexicana mantendrá la dinámica de expansión promedio sin cambio, en 2.2% durante este sexenio, asumiendo que persistirá un entorno de menos confianza empresarial que impedirá el impulso deseado en la inversión, advierte Oxford Economics

Este pronóstico de crecimiento para la economía mexicana es similar al que ha tenido el  Producto Interno Bruto (PIB) en las últimas dos décadas y se encuentra lejos de la meta que fijó el presidente, Andrés Manuel López Obrador, para conseguir un aumento del Producto a 4% anual.

En un análisis titulado “AMLO tiene la idea de mantener el barco andando”, advirtieron que “un entorno de menos confianza empresarial y turbulencia en el mercado se convierte en la nueva normalidad, lo que estancará a la inversión y limitará el impulso deseado de AMLO a la economía nacional”.

Estiman que el intento de impulsar la inversión a través de proyectos públicos resultará difícil, ya que representa 3% del PIB.

En contraste, la inversión privada representa 17% del Producto, que es 85% de la inversión total.

Propuestas hostiles

Ahí mismo, explican que “las propuestas hostiles de su partido en el Congreso”, así como “los duros discursos” del mandatario, reciben más atención que las propuestas pragmáticas de su equipo económico. Equipo que consideran es mucho más moderado.

Consignan que el presidente envía señales mixtas al mercado que también imponen un precio sobre la incertidumbre, lo que terminará por seguir desalentando a las inversiones.

No obstante, mantienen su opinión de que la administración actual defenderá la independencia del banco central y buscará la disciplina fiscal”.

NAIM, cabo de miedo

En el análisis dirigido por el economista senior para México, Fernando Murillo, detallan que las iniciativas de energía “que enfrentan críticas de las agencias calificadoras; así como el polémico plan para cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), han asustado a los inversionistas.

De acuerdo con sus estimaciones, la decisión de cancelar el proyecto aeroportuario tendrá un costo de 0.7 puntos del PIB.

Lamentan que estas acciones han tenido mucho más peso en el ánimo de los inversionistas, sobre las que parecían favorecer una buena relación con ellos, como fueron la participación de funcionarios de esta administración en la negociación del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá, así como con la intención de nominar destacados economistas en la Junta de Gobierno del Banco de México.

Batalla presupuestal

El autor dice que mientras el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, mantiene una propuesta seria de lograr un superávit primario de 1% del PIB en el 2019, los inversionistas están preocupados por el Presupuesto que aprobará el Congreso.

“Tenemos la impresión de que el Congreso es mucho menos conservador que el presidente. De hecho, el presidente de la Comisión de Presupuesto en el Congreso, Alfonso Ramírez Cuéllar, ha declarado que ellos buscarán mantener el superávit en un rango que va de 0.5% del PIB a 0.9 por ciento”, expuso.

La mayor preocupación de la consultoría es la incertidumbre acerca de los ahorros de la nueva administración, que arrancan con un controversial cálculo, que es el combate a la corrupción, tema en el que México lidera los rankings mundiales.

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