El producto Interno Bruto (PIB) de Reino Unido creció 1.4% en el 2018, frente a 1.8% del ejercicio anterior, su ritmo más bajo desde el 2012, según informó este lunes la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS).

La ONS indicó que el PIB se expandió solamente 0.2% en el último trimestre del año pasado, frente a 0.6% de los tres meses precedentes, debido a un descenso de la construcción y la producción industrial, como consecuencia del proceso del Brexit.

La incertidumbre en torno a la salida del país de la Unión Europea motivó una caída de la inversión empresarial de 1.4% entre octubre y diciembre del 2018, el cuarto trimestre consecutivo en que desciende este indicador.

Al conocerse estos datos, la libra esterlina se depreció 0.4% frente al dólar, hasta 1.28 dólares, y 0.1% ante el euro, hasta 1.14 euros.

El director de PIB de la ONS, Rob Kent-Smith, dijo que influyeron en el menor crecimiento a finales del año pasado “el descenso de la producción de automóviles y de productos de acero”.

En cambio, tuvo un buen rendimiento el sector de los servicios, en especial, los sanitarios y las consultorías de gestión y de informática.

Déficit comercial, aumenta

Kent-Smith advirtió que el déficit comercial “se amplió ligeramente en el último trimestre del 2018”, como demuestran otros datos difundidos por el organismo.

Así, según la ONS, el déficit comercial de bienes y servicios aumentó en ese periodo en 900 millones de libras (1,027 millones de euros), hasta 10,400 millones de libras (11,800 millones de euros), debido a un aumento de las importaciones de bienes.

El jueves pasado, el Banco de Inglaterra redujo medio punto, hasta 1.2%, la previsión de crecimiento de la economía del Reino Unido en el 2019, frente a 1.7% pronosticado el pasado noviembre, el ritmo más bajo desde el 2009.

Además, el banco central rebajó a 1.5%, la previsión de expansión en el 2020, debido a “la intensificación” de la incertidumbre sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea y la desaceleración de la economía global.