Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se encuentra en problemas para poder tener su equipo dentro de las oficinas del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por su sigla en inglés), mientras que éstas trabajan para implementar la nueva ley de impuestos y lidiar, al mismo tiempo, con problemas tecnológicos.

Trump designó a Chuck Rettig, abogado fiscal de Beverly Hills, para el cargo de comisionado del IRS en febrero, pero el Comité de Finanzas del Senado recibió su documentación apenas hace una semana, lo que indica que pasará algún tiempo antes de que Rettig llegue, oficialmente, al puesto.

“Debería haber un mayor sentido de urgencia”, dijo Mark Mazur, director del Centro de Política Fiscal de Urban-Brookings y exfuncionario del Departamento del Tesoro de la administración Obama.

El IRS es responsable de llevar a cabo la nueva ley fiscal, tanto en la publicación de guías como en la actualización de sus sistemas y formularios antes de la temporada de presentación de impuestos del próximo año.

“El equipo del presidente se tomó todo el tiempo necesario para elegir al mejor candidato. Mientras tanto, el presidente nombró a David Kautter para actuar como comisionado interino del IRS tan pronto como John Koskinen —anterior comisionado— se fue. Este proceso está destinado, sobre todo, a garantizar que se designe a las personas de mayor calibre para los nombramientos presidenciales y solicitamos al Senado que confirme rápidamente a Rettig”, acotó un funcionario de la Casa Blanca al medio The Hill.

No obstante, algunos ven desventajas en que Kautter tenga roles dobles en el Tesoro y el IRS, ya que su trabajo en el Tesoro es, en sí mismo, importante para la implementación de la ley tributaria.

“Tienes a una persona dividiendo su tiempo entre dos trabajos”, dijo Mazur, que tenía el trabajo del Tesoro de Kautter, durante la administración Obama. “Y son dos trabajos de tiempo completo”.

Sin embargo, el IRS también debe batallar con ciberdelincuentes que buscan robar información de los contribuyentes, lo cual trae consigo problemas tecnológicos para la agencia.

La semana pasada, un problema de hardware provocó dificultades técnicas, lo cual llevó al IRS a otorgarle a los pagadores de impuestos un día extra para presentar sus declaraciones.

Mark Everson, excomisionado del IRS, declaró que es probable que los problemas de los sistemas del IRS se vuelvan difíciles, por lo que es necesario que Rettig participe en las discusiones de éstos porque, hacia futuro, será la persona encargada de supervisar las mejoras.

Además del comisionado del IRS, Trump aún no ha tenido una persona confirmada por el Senado que comience en el único trabajo de la agencia que requiere dicha aprobación: el abogado principal, quien juega un papel importante en la orientación del IRS.

El designado de Obama, William Wilkins, dejó el IRS cuando Trump asumió el cargo. Trump acaba de nominar a Michael Desmond, un exasesor legislativo tributario en el Tesoro, al cargo el mes pasado, y el Comité de Finanzas no había recibido la documentación sino hasta el viernes pasado.