Los bancos reconocen el beneficio que tiene hoy otorgar un financiamiento adicional para mejorar el perfil de pagos del acreditado. Una vez que pase la emergencia, las micro y pequeñas empresas que reciban su apoyo, retomarán sus actividades productivas con mayor facilidad, y lo antes posible, confió el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León.

Explica que Banco de México mantiene ahora mismo un diálogo muy estrecho con la Asociación de Bancos de México (ABM) y con cada uno de los bancos. Dice que “entienden bien que el financiamiento adicional puede ser lo que necesite el acreditado para pasar el periodo de emergencia y recuperar su actividad productiva lo antes posible”, aseveró.

Entrevistado por El Economista, sobre la inédita inyección de 750,000 millones de pesos que desplegará el banco central mexicano para facilitar acceso a créditos bancarios a las pequeñas y medianas empresas afectadas por el paso el coronavirus, considera que lo más recomendable es que los interesados en conseguir el apoyo de la banca, se acerque a las instituciones donde tienen ya cuentas abiertas.

“Podría ampliarse alguna línea de crédito vigente, o abrirse un crédito ligado a alguna cuenta de nómina si tienen ya las micro, pequeñas y medianas empresas, como una ampliación. Porque este nexo nos permitirá precisamente dar la agilidad que se necesita para llegar a la gente”, precisó.

Los detalles de la operación de esta inyección de liquidez y el flujo del crédito a la economía real, se darán a conocer en circulares dirigidas a la banca la semana entrante y la siguiente. De manera que aún habrá que esperar un par de semanas para que lleguen a la gente.

Bancos entienden apremiante situación

El banquero central recuerda que cada persona y cada empresa tiene una historia crediticia y un riesgo de crédito diferente. Es un tema clave de cualquier financiamiento identificarlo, comentó.

Subraya que desde el Banco de México hasta los bancos que tienen la relación con el microempresario afectado por la situación, “entienden lo apremiante que es que cuenten con los recursos necesarios para enfrentar los meses de duración que tendrá la emergencia económica”.

Por ello descarta el riesgo de que los bancos distraigan los recursos que les inyectará Banxico por diversas vías, del objetivo original que es aliviar en la emergencia económica la situación de las pymes y microempresas.

Precisa que la Junta de Gobierno tiene varias semanas revisando las condiciones de operación de los mercados, y que ha identificado las circunstancias específicas de México. Por ello diseñaron las medidas de alivio para destrabar los cuellos de botella en los canales de crédito y facilitar que lleguen los recursos a las empresas que no pueden tener acceso al financiamiento en las condiciones que hoy prevalecen en el mercado mundial.

Sobre la tasa de fondeo, que se encuentra en 6% tras dos recortes de emergencia de medio punto cada uno y cinco previos, resalta que el nivel donde se encuentra permite responder mejor al entorno actual, donde confluyen fuerzas contrarias sobre la inflación.

Las presiones a la baja claramente están en los precios de los energéticos como quedó evidenciado en el dato de inflación de la primera quincena de abril, señaló. Y están los que van en el sentido contrario, como es el mismo tipo de cambio.

Por ello descartó que exista riesgo de una deflación en el país. Básicamente solo se presenta (la deflación) en las economías avanzadas. Y otra razón, es por el tipo de cambio. “La inflación se ubicará alrededor de 3% que es el objetivo del Banco en un lapso de dos años”, enfatizó.

Sin remanentes hoy

El banquero central aseguró que el año pasado el Banco de México tuvo pérdida en el ejercicio y por tanto no hay remanente de operación para este año.

A estas alturas del año, no se puede anticipar si tendremos utilidad en 2020. Tenemos que ver el comportamiento de todo el año y hasta que sea el cierre, el 31 de diciembre, y un auditor revise los estados financieros se determinará, resaltó.

Descartó comentar si las operaciones financieras para la administración de reservas del Banco de México corren el mismo riesgo que las del Banco Nacional de Suiza (BNS), que esta mañana reportó pérdidas en el primer trimestre, resultado de la incertidumbre del mercado y el comportamiento de las inversiones donde tiene diversificado su portafolio.

Son diferentes instituciones con factores de balance también distintos, comentó. En nuestro caso, sería muy prematuro hacer una observación a los resultados que tendremos hasta el cierre del año. A diferencia del BNS que incluso cotiza en Bolsa, el Banco de México no divulga el detalle del manejo de sus inversiones en el mercado.

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