Inversionistas y operadores se encuentran desconcertados ante el aparente retraso en la contratación de las coberturas petroleras que realiza el gobierno de México desde hace más de 17 años.

El 4 de mayo y el 22 de julio pasado, sonaron las alertas en el mercado de futuros, tras presentarse volúmenes importantes de negociaciones para cubrir posiciones sobre el precio del petróleo. Los operadores suponían que se trataba del programa anual que opera México, por el que asegura una importante proporción de los ingresos por las ventas del petróleo, pero fallaron. Fueron el gobierno de Egipto y la petrolera norteamericana Occidental Petroleum quienes dirigieron las citadas transacciones.

Estrategas de BNP Paribas, Barclays y analistas de la consultoría GMEC consignan que sus escenarios base incorporan la posibilidad de que el gobierno mexicano esté realizando las operaciones de contratación de futuros en tramos, lo que podría reducir el riesgo de las transacciones y ampliar los plazos.

De hecho, el director de la consultoría energética GMEC, Gonzalo Monroy, explicó que lo deseable sería que se hubieran concretado las coberturas entre mayo y julio, cuando el precio del petróleo fluctuó alrededor de 70 dólares por barril.

De otra forma, estarán ahora expuestos a la volatilidad en la que se ha mantenido el precio internacional del petróleo “y difícilmente podrán cubrirse por arriba de 48 dólares”.

El especialista comentó que las operaciones de contratación de coberturas petroleras para el 2020 tendrán que concluir mucho antes del 8 de septiembre, ya que el precio ponderado contratado será determinante para el cálculo del los ingresos públicos del año entrante, y para la estimación contenida en los Criterios Generales de Política Económica que entregarán al Congreso antes del 8 de septiembre.

Al respecto,el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio González, dijo que siguen evaluando (la contratación de coberturas) y advirtió que “si en su caso lo logramos hacer, lo estaremos comunicando hacia fin de año”.

Señal en falso

El programa de coberturas del gobierno mexicano es de tal volumen que el banco de inversión Morgan Stanley ha señalado a México como uno de los “factores negativos subestimados para los precios internacionales”. Y le ha adjudicado el desplome del precio del hidrocarburo en agosto del 2015, cuando aseguró que no afectó los flujos del petróleo pero que su impacto fue en el terreno financiero.

Con este antecedente es que, el pasado 4 de mayo, los operadores pensaron que México habría aprovechado para negociar las coberturas cuando el precio internacional del petróleo llegó a 73.60 dólares por barril, tras la revocación de sanciones que hizo Estados Unidos sobre las exportaciones del petróleo iraní.

En ese momento, el gobierno de Egipto renegoció sus coberturas y logró un precio ligeramente inferior a 70 dólares por barril, según información del Ministerio de Recursos Minerales y Petróleo de Egipto.

Unos días después, el 22 de julio, se presentó la adquisición de 81,000 contratos que fijaron el precio en 75 dólares por barril para el 2020 y el 2021. Los inversionistas de nuevo supusieron que México estaba detrás de la operación, pero semanas después Petroleum confirmó la operación que le permitió garantizar 40% de su producción de petróleo para el 2020 y el 2021.

Coberturas, garantías

El economista en jefe para México en BNP Paribas, Joel Virgen, explicó que el detalle de la contratación no suele ser público hasta que se completa en su totalidad.

Consigna que su escenario central es que el gobierno actual continuará con la tradición de proteger los ingresos del petróleo con esta contratación de coberturas.

El jefe de Research para América Latina en Barclays, Marco Oviedo, indicó que “cualquier protección es buena. Si por alguna razón ya no fue a 50 dólares por barril, que cuando menos sea a 43 o 44”.

El punto de esta operación, dijo, es que si el precio llega a desplomarse hasta 20 dólares, por ejemplo, se extrañará no haber protegido con el de 44 dólares.

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