Líderes de la zona euro acordaron el viernes pasado adoptar medidas de emergencia para bajar los costos de endeudamiento de Italia y España y para crear a fines de este año un órgano único que controle a los bancos de la zona, un primer paso hacia una unión bancaria europea.

En respuesta a las súplicas de los líderes españoles e italianos, se acordó que los fondos de rescate de la zona euro podrían ser utilizados para estabilizar a los mercados de bonos, sin obligar a los países que cumplen las reglas de presupuesto de la Unión Europea.

También se acordó que el futuro fondo permanente de rescate del bloque, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede), será capaz de prestar directamente para recapitalizar bancos, sin aumentar el déficit presupuestario de un país y sin un estatus preferencial de antigüedad.

Los países que solicitaron apoyo de bonos del fondo de rescate tendrán que firmar un memorándum de entendimiento que establece los compromisos políticos existentes y acordar un calendario.

España e Italia se negaron previamente a firmar un paquete de crecimiento para exigir medidas para reducir sus altos costos de endeudamiento.

El presidente del Consejo Europeo (CE), Herman van Rompuy, dijo que el objetivo era crear un mecanismo de supervisión de los bancos de la zona euro que involucre la participación del Banco Central Europeo, para romper el círculo vicioso de la dependencia entre los bancos y los gobiernos soberanos.

ESPAÑA TRIUNFA

La zona euro abrió la vía a una recapitalización directa de la banca española, bajo ciertas condiciones .

Esta inyección de capital directamente a la banca española, con un tope de 100,000 millones de euros, se hará por el fondo de rescate europeo, pero a condición de que el Banco Central Europeo pase a ser el supervisor único del sector bancario en la eurozona , como quería Alemania.

Afirmamos que debemos romper el círculo vicioso entre bancos y emisores soberanos , indicó el presidente del CE, Herman van Rompuy.