El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró en la primera mitad de mayo una variación mensual de 0.30%, con lo cual a tasa anual se ubicó en 2.83%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Así, la inflación se aceleró desde 2.21% que se registró en la última quincena de abril y se ubicó por arriba del promedio de especialistas consultados por Reuters, quienes esperaban que la inflación en la primera quincena de mayo fuera de 2.46 por ciento.

“La aceleración anual refleja la reversión parcial de las caídas previas en energéticos, elevados precios de agropecuarios y un repunte, aunque en menor magnitud, en la inflación subyacente”, explicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+).

Hacia delante, estrategas de Banorte esperan que la inflación continúe dentro del objetivo del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual, debido a la caída acumulada en los precios de algunos bienes, por ejemplo, de las gasolinas.

“Las presiones de corto plazo seguirán relativamente moderadas, sobre todo en servicios y bienes no esenciales, ante el choque de demanda por el Covid-19. Creemos que la inflación podría subir moderadamente en los próximos meses”, añadieron.

Ante la situación de la pandemia en el país, y una inflación baja, los analistas esperan que Banxico continúe relajando su política monetaria, de manera prudente y con cautela. Incluso, no descartan que el banco central, liderado por Alejandro Díaz de León, tome otra decisión de política monetaria fuera de calendario si las condiciones lo ameritan.

“Si bien el panorama para la inflación es mixto y otros factores en México han generado preocupación, la postura monetaria acomodaticia en otros países, en especial aquellos desarrollados, junto con el relajamiento parcial de las condiciones financieras en el mercado internacional y doméstico, dan oportunidad a Banxico para seguir adelante con futuras bajas en las tasas de interés”, indicó Alejandro Saldaña.

Precios subyacentes repuntan

Al interior del reporte del Inegi se observó que la inflación subyacente, es decir, aquella que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles, se aceleró a 3.76% anual desde 3.61% de los últimos 15 días de abril.

Dentro de este índice, el rubro de mercancías registró un aumento de precios de 4.45%, esto explicado por los incrementos en los alimentos, bebidas y tabaco en 6.54% mientras que las mercancías no alimenticias mostraron una variación de 2.2 por ciento.

En el caso de los servicios, estos registraron una tasa anual de 3.02%, en donde el precio de las colegiaturas aumentó en 4.52%, mientras que la vivienda 2.71% y otros servicios (servicios funerarios, transporte aéreo, servicios del hogar, servicios médicos, entre otros) promediaron un alza de 2.97 por ciento.

Por su parte, la inflación no subyacente mostró un retroceso de 0.06% anual en los primeros 15 días de mayo, lo que se explicó por los aumentos en los precios de los productos agropecuarios que se compensó con la caída de los precios de los energéticos, en donde el menor precio internacional del petróleo siguió influyendo.

El rubro de agropecuarios registró una variación de 10.62% anual, debido al incremento de 19.18% en los precios de las frutas y verduras, mientras que los productos pecuarios aumentaron en 3.67% en la primera mitad de mayo.

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