El banco de inversión Goldman Sachs revisó a la baja el pronóstico de crecimiento para el tercer trimestre de la economía estadounidense, en medio de la expansión de la variante Delta.

Ahora, el banco calcula que en el tercer trimestre la economía estadounidense crecerá 5.5% a tasa anual, frente a la previsión previa de 9 por ciento.

“El impacto de la variante Delta sobre el crecimiento y la inflación está resultando algo mayor de lo que esperábamos. Hemos rebajado nuestra previsión del PIB del tercer trimestre a 5.5 por ciento. Es probable que el gasto en comidas, viajes... disminuya en agosto, aunque esperamos que la caída sea modesta y breve”, se puede leer en una nota dirigida a inversionistas.

Sin embargo, estiman que en el último trimestre se muestre una mejoría que compense el enfriamiento del tercero. Así, la previsión para el periodo octubre-diciembre la modificaron a 6.5% desde 5.5 por ciento.

De esta manera, la previsión para todo el 2021 la redujeron a 6% desde 6.4% y la del 2022 la elevaron a 4.5 por ciento.

Con los cambios sobre las expectativas del PIB, Goldman Sachs queda por debajo del consenso de mercado, que espera un crecimiento de EU para este año de 6.2 por ciento.

Las nuevas estimaciones de crecimiento para la primera economía del mundo, han llevado a los inversionistas a considerar la posibilidad de un freno a la recuperación global a causa de las nuevas variantes del coronavirus.

Lo anterior se ha sumado el enfriamiento de las expectativas de que continúen los estímulos monetarios de la Reserva Federal lo que han generado incertidumbre en los mercados en todo el mundo.

Las minutas de la reunión de julio del Comité de Mercado Abierto sugirieron que se está preparando el arranque de la reducción de las compras de activos, proceso conocido en la jerga financiera como tapering. Adicionalmente, altos funcionarios del banco central han respaldado esta idea la idea en las últimas semanas.