La Comisión de Cambios anuncia la primera subasta directa de dólares entre instituciones financieras, por 5,000 millones de dólares, que se realizará el próximo miércoles 1 de abril.

Estos 5,000 dólares a subastar, forman parte de los 60,000 millones de la Línea swap que activó Banxico con la Reserva Federal de Estados Unidos el pasado 19 de marzo, lo que significa que no tendrán costo para el país, ni para las reservas internacionales de Banxico.

La línea swap es el mecanismo de intercambio temporal de divisas establecido con la Reserva Federal de Estados Unidos y 14 bancos centrales, incluido el Banco de México, que permite cambiar divisas para garantizar liquidez en la moneda de cada firmante. En este caso, se garantiza un intercambio por el equivalente a 60,000 millones de dólares.

La activación del mecanismo estaba programada desde el 20 de marzo, cuando la Comisión de Cambios, integrada por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México divulgó el paquete de medidas que aplicarían para garantizar liquidez en dólares para los participantes del mercado.

En un comunicado, la Comisión de Cambios precisó que esta primera subasta,  tendrá un plazo de vencimiento de 84 días y tiene el objetivo de apoyar las condiciones de liquidez en los mercados de fondeo en dólares en nuestro país.

“La Comisión reitera que el anclaje del valor de la moneda nacional continuará procurándose principalmente mediante la preservación de fundamentos económicos sólidos”. Y adelantó que continuará evaluando las condiciones de operación en el mercado cambiario y en caso de ser necesario, adoptara acciones adicionales.

Esta no es la primera vez que se abre una línea swap entre el Fed y el Banco de México. Entre 2007 y 2010, se mantuvo abierta una facilidad similar, por un monto de 30,000 millones de dólares, de los que solo dispusieron de 3,221 millones de dólares.

Sin costo ni cargo para la deuda

Las subastas de dólares en el mercado ya no se están subsidiando con reservas internacionales, aseveró el Subgobernador de Banco de México, Jonathan Heath.

El pasado 26 de marzo, el citado banquero central explicó a El Economista que en el momento que hubo necesidad de mayor liquidez en el mercado cambiario, dejaron que el peso fuera la variable de ajuste. Y hasta el 20 de marzo, indicaron las medidas que tomarían para restaurar las condiciones normales de liquidez.

Una intervención de este tipo en el momento de mayor volatilidad hubiera sido servido para subsidiar a quienes querían salirse, precisó.

Argumentó que una buena parte de la sobrerreacción que mostró el tipo de cambio, cuando se fue arriba de 25 pesos, se debe más a la fortaleza del dólar que a la debilidad del peso.

El peso se debilitó más que otras divisas y es una sobrerreaccion típica de mercado donde los fondos vendieron sus posiciones en México y se fueron a activos seguros. “Pienso que los que tenían que hacerlo (deshacer posiciones) pagaron el precio de salirse”. Veinticinco pesos por dólar fue el costo.

El banquero central subrayó que no habían pasado ni 24 horas de que se concretó el acuerdo swap con el Fed, por 60,000 millones de dólares, cuando el banco central ya estaba anunciando el paquete completo de medidas para garantizar liquidez para los bancos y corporativos que pueden requerir dólares.

Comentó que ponderaron utilizar el swap con la Reserva Federal para financiar las medidas de liquidez, en lugar de usar la Línea de Crédito Flexible (LCF) abierta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) porque la opción del FED, no es un préstamo, sino un canje. Es un intercambio de divisas, y por tanto, no cuesta. La opción de disponer de los 61,000 millones de dólares que forman parte de la LCF, entraña un costo que incrementa la deuda, aseveró.

ymorales@eleconomista.com.mx

kg