Desde hace años expertos, analistas, instituciones, organizaciones de la sociedad civil y más han realizado diversos análisis y propuestas para mejorar la recaudación de impuestos en México, una de las más bajas al interior de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La llegada del Covid-19 profundizó aún más las necesidades de gasto del gobierno, sobre todo en rubros prioritarios como salud, educación, infraestructura y pensiones, a la par de que las desigualdades en el país avanzaron.

“(La profundización) es en buena medida como consecuencia del pobre desempeño redistributivo de nuestra política fiscal y de la baja recaudación tributaria que históricamente nos ha caracterizado (…) es necesario que el Estado mexicano aumente los recursos disponibles para atender la crisis y avanzar hacia un sistema tributario menos discrecional y más progresivo”, indicó Fundar al presentar en compañía del CIEP y Oxfam el estudio “La Vacuna contra la Desigualdad”.

En este estudio se retoman recomendaciones para aumentar los ingresos tributarios, algunas de éstas incluso dichas en declaraciones anteriores por Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), como el cobrar de manera correcta el impuesto Predial y la Tenencia.

Esto podría incrementar la recaudación entre 100,000 y 120,000 millones de pesos, lo cual es alrededor de 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que si bien no es mucho dinero para la federación, sí lo es para los Estados porque muchos de ellos están endeudados”, dijo Herrera en el 2019.

En México, el Predial es un impuesto que se cobra de manera local por los municipios —en algunos casos por las entidades— y no por la federación, como pasa con el IVA o ISR, por lo que sus tasas varían dependiendo el lugar. De acuerdo con el estudio de las organizaciones, en el 2019 los municipios en México recaudaron 26,133 millones de pesos del Predial. En el caso de la Tenencia, ésta se cobra y se determina por las entidades, en donde algunas han eliminado el cobro.

Mayor progresividad

Otra de las anotaciones que se le han hecho al sistema tributario mexicano es que avance hacia una mayor progresividad fiscal, es decir, que quienes tienen mayores ingresos paguen más impuestos mientras que los de menores salarios tengan una carga menor.

En este sentido, las propuestas apuntan a un impuesto a la riqueza, es decir, que se le cobre una tasa a aquellas personas con más recursos en el país, así como un impuesto a la herencia, las cuales actualmente están exentas en México. Esta última propuesta, de acuerdo con la experiencia latinoamericana, podría dejar recursos entre 5,000 y 30,000 millones de pesos extra.

Además otra de las consideraciones que se proponen es el aumentar la tasa de ISR que se le cobra a las personas físicas con mayores ingresos ya que, en algunos países de la OCDE, esta tasa llega hasta 50% o más, mientras que en México la tasa más alta que se cobra es de 35% a aquellos causantes que ganan más de 3.8 millones de pesos al año.

La tasa cero del IVA también ha estado en la discusión. Este gasto fiscal que en el 2020 representó 1.15% del PIB genera controversia, ya que para algunos es necesario eliminar este gasto para recaudar más, mientras que para otros esto sólo impactaría a la población más vulnerable porque se le aplica a alimentos y medicinas.

ana.martinez@eleconomista.mx