La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) estará al margen de la decisión del Banco de México respecto al tema de activos virtuales, sea cual sea su decisión del banco central, y trabajará sobre la postura del mismo para la regulación del ecosistema.

De acuerdo con David Esaú López, vicepresidente técnico de la CNBV, esta comisión respeta la postura del banco central respecto al tema de activos virtuales y trabajará en temas regulatorios con esa base; sin embargo, si el banco central decide cambiar su visión en un futuro, esta autoridad estará al margen de la decisión del organismo que encabeza Alejandro Díaz de León.

“La CNBV, el Banxico y la Secretaría de Hacienda tenemos reuniones periódicas (...) Las tres autoridades tenemos mandatos específicos y trabajamos de forma tripartita en la regulación del sistema (de tecnología financiera)”, explicó Esaú López.

“Si al día de hoy—añadió— la apreciación del Banxico es dejar las criptomonedas por un lado, nosotros trabajamos sobre esa base con la Ley Fintech y lo que se tenga que regular hacia adelante (...) Si mañana, en un año o dos, los que sean, el Banxico cambia de opinión, vamos a trabajar sobre esa línea”.

En marzo pasado, el Banxico emitió las disposiciones de carácter general para el manejo de activos virtuales. En ellas, el banco central indicó que sólo permitirá que tanto bancos como instituciones de tecnología financiera, reguladas bajo la Ley Fintech, realicen operaciones con activos virtuales de manera interna, sin trasladar el riesgo a sus usuarios.

En este contexto, Rocío Robles, encargada de supervisión de las Instituciones de Tecnología Financiera de la CNBV, recalcó que esto no quiere decir que se mate la innovación de activos virtuales, pues las disposiciones del Banxico no limitan que actores no regulados, como las plataformas de compraventa de estos activos, continúen con su labor con estos instrumentos.

“Para el mundo desregulado, los activos virtuales pueden seguirse emitiendo e intercambiando, siempre y cuando no se realicen actividades reservadas por las leyes financieras”, explicó Robles.

La promulgación de la Ley Fintech, en marzo del 2018, trajo consigo la creación de dos nuevas actividades reservadas, que son la emisión de fondos de pago electrónico (billeteras digitales) y el fondeo colectivo, mismas cuya realización requiere una autorización de la CNBV, tal y como sucede con la captación de recursos del público.

Optan por mecanismos alternos

Hace algunos días, la plataforma de compraventa de activos virtuales Bitso anunció la obtención de su licencia por parte de la autoridad de Gibraltar para regular la compraventa de criptomonedas.

Con esta acción, Bitso busca ser una plataforma regulada bajo la ley Fintech y, además, ofrecer el servicio de compraventa de activos virtuales al público en general.

Esto es debido a que, con la obtención de la licencia en Gibraltar, dicha plataforma estará dividida en dos empresas: Bitso SAPI de CV, la cual se prevé estar regulada en la Ley Fintech bajo la figura de institución de fondos de pago electrónico y que ofrecerá el servicio de billetera digital, en donde sólo se realicen operaciones con pesos mexicanos. Mientras que la empresa registrada en Gibraltar sólo operará las transacciones de activos virtuales.

“Estas dos entidades separadas, que cada una estará regulada (una para activos virtuales y otra para pesos), son las que le darán un solo servicio al cliente, de forma integral en la plataforma y bajo la marca Bitso”, detalló Eduardo Arenas, jefe de producto de la casa de cambio virtual.

El próximo 25 de septiembre vence el plazo para que las plataformas fintech, que realicen algunas de las dos actividades reservadas que contempla la ley, soliciten su autorización ante la CNBV para operar bajo este marco normativo. Se prevé que de las 500 plataformas fintech detectadas por la autoridad, 200 sean las que tengan que apegarse a esta regulación.

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