El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, defendió en Davos sus esfuerzos por restaurar el poderío de la tercera economía mundial, ante un foro de líderes que empezaron a abordar grandes temas, como el espionaje masivo y la crisis en Europa.

Ante una audiencia privilegiada de jefes de Estado y de gobierno, ministros y directivos de multinacionales, Abe defendió también su política de reactivación aplicada desde hace un año, que busca sacar por fin al archipiélago de dos décadas de escaso crecimiento y de deflación.

La economía japonesa está a punto de librarse de una deflación crónica , afirmó Abe con optimismo, tras conocerse que los precios subieron 1.2% en noviembre, lejos aún del objetivo de 2 por ciento.

El Primer Ministro aseguró que el Acuerdo de Asociación Transpacífico el proyecto regional de libre comercio más ambicioso del mundo, en el que están también Chile, Perú y México seguirá siendo un pilar central de su política económica .

Igualmente indicó que impulsará el Tratado de Libre Comercio entre Japón y la Unión Europea (UE).

Esta primavera los sueldos van a subir, lo que propiciará un mayor consumo , prometió el Primer Ministro sin dar más detalles.

Y prometió una liberalización total del mercado de la electricidad para el 2020, fecha de los Juegos Olímpicos, que saludó como un nuevo amanecer para el país.

Su doctrina, popularizada en los círculos financieros como Abenomics, incluye un plan especial de gasto público, en particular en infraestructuras, una política monetaria generosa que facilite el crédito, y reformas estructurales.

Su política ha permitido rebajar el nivel del yen respecto del dólar, pero aún no ha relanzado el crecimiento (0.3% en el tercer trimestre del 2013, muy por debajo de 0.9% del trimestre anterior), y el objetivo de lograr una inflación de 2% en el 2015 se ve todavía ambicioso.