Al sonar el silbatazo final, los 11 jugadores de Tijuana se fundieron en un abrazo en el centro del campo, no hubo alguien que sobresaliera, un héroe. Antonio Mohamed ha hecho que la fortaleza del campeón del futbol mexicano sea la unión, aquella que destacó en el triunfo 2-1 sobre Pumas y que mantiene a Xolos con paso perfecto en el Clausura 2013.

El equipo fronterizo mostró su efectividad y dominio de un sistema que le permite mantenerse en cautela la mayor parte del partido, pero enseña su poder en los momentos justos: al iniciar un contragolpe o explotando al máximo la táctica fija, como creó sus dos goles en el Estadio Olímpico.

Al minuto 28, luego de la mala salida de la defensa local, Alfredo Moreno enfiló hacia el área, filtró el balón a Richard Ruiz, para que el mediocampista rematara solo frente a Alejandro Palacios.

Con el transcurso de los minutos, Xolos mostró su experiencia, se aprovechó de la ansiedad de Pumas y la incapacidad de los delanteros universitarios de crear peligro. La única aproximación clara del equipo local en el primer tiempo llegó tras una serie de rebotes en el área, y tras el rechace, Robin Ramírez sacó un disparo que salió desviado de la portería de Cirilo Saucedo.

La dinámica del partido continuó en favor de Tijuana; al minuto 66 y luego de un cobro de falta, Fernando Arce puso el segundo gol en el marcador, luego de la estirada inútil de Palacios por detener el balón.

La euforia invadió a Mohamed, que festejó con ambos brazos al aire, gritando el gol que sentenciaba el partido y le daba el tercer triunfo a Xolos para compartir el liderato del torneo, con América y Tigres.

De nada sirvió el gol de Javier Cortés a dos minutos del final, Tijuana acabó con la ilusión universitaria dejando que transcurrieran los minutos sin el balón en la cancha.

Al final la celebración mostraba al campeón con la corona intacta y, como lo expresó Antonio Mohamed al finalizar el partido: Nosotros hablamos en la cancha, no tenemos nada que demostrar .

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