El piloto de Red Bull Max Verstappen ganó el Gran Premio de Austria, para terminar con la racha de éxitos de la escudería Mercedes, tras derrotar a Charles Leclerc de Ferrari en una batalla entre los dos jóvenes de 21 años.

La victoria del holandés, confirmada por los comisarios unas tres horas después del término de la carrera, marcó su segundo triunfo consecutivo en Spielberg.

Verstappen tomó el liderado de la prueba a falta de dos vueltas para el término, cuando superó a Leclerc —quien había ganado la pole—, en un duelo en que los dos pilotos llegaron a chocar las ruedas en una cerrada y empinada curva.

Cruzó la meta, aclamado por miles de aficionados holandeses vestidos de naranja en el circuito de propiedad de Red Bull, 2.7 segundos por delante del monegasco, pero los comisarios convocaron a ambos pilotos para una investigación debido a la maniobra en que se toparon.

Valtteri Bottas terminó tercero para Mercedes y su compañero de equipo y líder del campeonato, Lewis Hamilton, fue quinto. El británico, ganador de las cuatro carreras previas se mantiene con 31 puntos sobre el finlandés Bottas en la clasificación general, tras nueve de las 21 competencias del año.

La victoria también fue la primera para un vehículo con motor Honda desde que el británico Jenson Button ganó en Hungría en el 2006 para el propio equipo del fabricante japonés, y un antídoto bienvenido tras el aburrido Gran Premio de Francia de la semana pasada.

Hamilton: “No todos los fines de semana son perfectos”

Lewis Hamilton (Mercedes), líder destacado del Mundial de F1, declaró después de acabar quinto en Austria, en el Red Bull Ring, que “no todos los fines de semana pueden ser fines de semana perfectos. Esta vez creo que las elevadas temperaturas nos han perjudicado”, dijo tras la carrera de Spielberg el quíntuple campeón mundial inglés, que este año ha ganado seis de las nueve carreras disputadas, con lo que ha elevado a 79 su relación de triunfos, situándose a 12 del récord del alemán Michael Schumacher, único séptuple campeón mundial de la categoría reina.

“Nuestro coche no refrigeraba como era debido y eso nos supuso una gran desventaja”, declaró Hamilton, de 34 años, plusmarquista histórico de poles en F1, con un total de 86, y que llegará con un liderato cómodo al GP de Gran Bretaña, dentro de dos semanas, en Silverstone (Inglaterra).

Checo Pérez: “Los puntos estaban fuera de alcance”

El mexicano Sergio Pérez no sumó puntos y finalizó en la decimoprimera posición.

“Lo hemos dado todo hoy, pero los puntos estaban fuera de nuestro alcance. Mi comienzo fue bueno, pero bloqueé en la tercera curva al tratar de adelantar a Giovinazzi y ahí me quedé el resto de la carrera”.

Su compañero de equipo, Lance Stroll de Canadá, terminó en el lugar 14.

“No había oportunidades reales para hacer algo diferente. Siempre es frustrante terminar 11, pero esa era nuestra velocidad de hoy”.

La monotonía de ganadores afecta en la cotización de la Fórmula 1

La cotización de los equipos de futbol está fuertemente condicionada, tanto por los resultados como por los fichajes que realizan para reforzarse, lo que es sinónimo de una gran volatilidad. Así le ocurrió, por ejemplo, a la Juventus de Italia cuando fichó a Cristiano Ronaldo. En una semana, el equipo se disparó 33% en la Bolsa.

Fuera de los equipos de futbol, la marca deportiva más importante presente en la renta variable no es otra que la Fórmula 1, que cotiza en el NASDAQ con el ticker de FWONK y una capitalización de 8,500 millones de dólares.

Dado que es una competición, el comportamiento de sus acciones está condicionado por una serie de factores diferentes al de los clubes, como los mercados por los que apuesta, los cambios que experimenta su reglamento o su modelo de negocio.

Pero, ¿qué ocurre si los grandes premios de los domingos se convierten en algo monótono? ¿Se resiente en el valor de las acciones del campeonato?

La respuesta es afirmativa. El lunes siguiente a la prueba disputada en el circuito de Paul Richard del GP de Francia, los títulos del campeonato cayeron 1.82%, hasta 37.21 dólares. En una semana se dejan 4.5% y 350 millones de capitalización.

La cotización de la F1 no sufre vaivenes tan marcados de un día para otro. De hecho, aun con el dominio de la escudería Mercedes esta temporada, sus títulos acumulan una revalorización de 26% en el 2019.

La “carrera aburrida” de Francia (señalada así por fans y medios) afectó al negocio, ya que las audiencias sufrieron sus efectos, pero el espectáculo en una cita concreta no siempre repercute en las acciones del mundial de forma inmediata.

No existe ningún listado oficial de cuáles han sido las peores carreras desde que los títulos de la F1 cotizan en Bolsa, pero una encuesta en el portal especializado RaceFans dio a conocer cuáles han sido, desde el punto de vista de los aficionados, los 100 mejores grandes premios del certamen desde el año 2008.

El GP de España del 2016 y los de Estados Unidos, China, Azerbaiyán y Bahrein del 2018 son los que presentan una mejor puntuación de todos aquellos disputados desde abril del 2016, primer mes del que se disponen datos del valor de las acciones del mundial.

La mayor variación de las acciones de la F1 tuvo lugar tras la carrera de China, cuando estas firman una subida de 2.2 por ciento. En cambio, después la prueba de Bahrein, éstas bajaron más de 1%, mientras que tras las otras tres citas los títulos cerraron prácticamente planos.

Los títulos de la F1 cayeron 3.28% después de que se publicaran los datos de audiencia de la temporada 2018.

Mercedes —dentro de Daimler—, Renault, Ferrari y Williams son las cuatro marcas con equipo de F1 que cotizan en Bolsa. La evolución de sus acciones no presenta una relación con los resultados que obtienen, por la importancia de sus respectivas divisiones de turismos, la base de sus negocios.

En cuanto a Ferrari, sus acciones debutaron en Wall Street el 21 de octubre del 2015, a un precio de 52 dólares. Actualmente, se negocian a más de 160 dólares. Y eso que la formación de Il Cavallino Rampante no gana un título desde el 2008. Su positiva evolución bursátil se debe al éxito de su estrategia comercial en su negocio. (Con información de Expansión / RIPE)