La primera sesión de entrenamientos de la Selección Mexicana que dirige Ricardo Ferretti incluyó juego de tenis-balón. Una práctica lúdica que según los entrenadores ayuda a la relajación del jugador y al mismo tiempo afina la sensibilidad del toque de la pelota, su colocación y refuerza la competitividad, porque siempre habrá un equipo ganador y perdedor.

En su presentación como entrenador interino de México, Ferretti dedicó 25 minutos a una charla con los integrantes más jóvenes del equipo al final del entrenamiento.

Los jugadores lucían encandilados por el discurso del Tuca. No hubo regaños, ni tampoco ninguna transformación enfadada del entrenador brasileño por un ejercicio mal realizado; en parte, porque es el inicio de un proceso mundialista y porque él se empeña en que es un técnico de transición, hasta que la Federación Mexicana de Futbol encuentre un candidato ideal.

El ambiente fue relajado porque Ferretti cambió su filosofía respecto a la confianza, proyección y oportunidades para los futbolistas jóvenes.

“Si nosotros nos les damos la oportunidad en este momento, estaríamos truncando la posibilidad de su evolución (...) Estoy dispuesto a correr el riesgo de las críticas, porque tengo mucha confianza en estos muchachos”, dijo Ferretti.

El discurso de confiar en los futbolistas jóvenes, que expresó Tuca como técnico de la Selección Mexicana, contrasta con su posición y oportunidad que como técnico de Tigres le ha otorgado a jugadores de Fuerzas Básicas en los últimos ocho años, donde apenas ha debutado a nueve jugadores en Primera División.

Las condiciones contractuales no han cambiado para Ferretti. No cobrará sueldo alguno por los seis partidos que dirigirá a la Selección Mexicana y la única forma de que se considere elegible para quedarse en el puesto de seleccionador es que Tigres finalice su contrato, que dura hasta el 2021.

Lo que sí cambió fue el discurso en torno a la participación que le dará a los jóvenes en los partidos amistosos ante Uruguay y Estados Unidos, en parte, porque el promedio de edad de la Selección Mexicana que convocó es de 24.8 años, casi cinco años menos que el plantel que asistió al Mundial de Rusia 2018.

La Selección Mexicana no experimentó una renovación profunda de sus elementos durante el último proceso mundialista, ya que 60% participó en su tercer Mundial de futbol. Respecto al equipo que jugó en Brasil 2014, cuya media de edad era de 27 años, el equipo que participó en Rusia 2018 envejeció dos años.

Ferretti, obligado por las circunstancias de una renovación de seleccionados, explicó el contexto de la lista de jugadores que incluye al tercer jugador más joven en ser convocado para la Selección mayor de México, Diego Lainez, que llega con 18 años cumplidos.

“Estas experiencias que van a empezar a vivir seguramente en el futuro les ayudarán a ser mejores. No piensen en que si ganamos, empatamos o perdemos, piensen también en la evolución y la formación de estos muchachos, que ahorita tienen esta gran oportunidad”, reforzó Ferretti como filosofía ante un plantel con jugadores como Jesús Angulo, Gerardo Arteaga, Roberto Alvarado, Erick Aguirre, Lainez, que no tienen ni 100 partidos en Primera División.

Sin embargo, Ferretti en Tigres es un entrenador implacable con los jóvenes. Ellos no tienen oportunidad de jugar en el primer equipo, pasan torneos enteros en la banca, en la tribuna descartados incluso como suplentes, que han tenido que salir del equipo para buscar ganar experiencia.

El técnico brasileño lleva 17 torneos cortos como entrenador de Tigres y es quien más inversiones de futbolistas acumula desde el torneo Apertura 2010, cuando regresó en su segunda etapa como técnico del equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Son 109 millones de dólares gastados en fichajes, que eclipsan a los nueve jugadores que ha debutado con Tigres como entrenador.

Es decir, casi cada dos torneos Ferretti debuta a un jugador de Fuerzas Básicas y ni hablar de consolidar a los jóvenes, porque sólo Jesús Dueñas ha recibido constancia en la plantilla, ya que el mediocampista que debutó a los 22 años acumula 246 partidos con el primer equipo; el resto no llega ni a 10 juegos con la playera de Tigres.

“Este grupo de jugadores es muy talentoso, joven y con un gran futuro; entonces he pensado a corto, mediano y largo plazo”, agregó el entrenador brasileño en su presentación, al considerar que los jugadores jóvenes convocados para los juegos amistosos de la Selección Mexicana, tiene potencial para ser base del proyecto del equipo para los mundiales del 2022 y 2026.

En la Selección despertó la versión de paciencia y confianza que tiene Ricardo Ferretti con los jóvenes; situación que en Tigres no ha podido desarrollar; en parte a las inversiones por jugadores que ha realizado el equipo y a la falta de oportunidades que el entrenador le otorga a jugadores de Fuerzas Básicas, o ¿alguien se acuerda de Jonathan Espericueta, mediocampista campeón de Sub-17, quien apenas suma cuatro partidos y 158 minutos en Primera División?

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