Thomas Tuchel es uno de los entrenadores exponentes de la era moderna del futbol, en el que elevar las capacidades de los atletas ya no depende únicamente de la repetición o el talento, sino de toda una serie de disciplinas que impactan en el jugador. The Athletic describe al alemán como “un tecnócrata obsesivo que se inspira en el futbol externo y diseña ejercicios de entrenamiento complejos para sobrecargar a sus jugadores psicológica y, a veces, físicamente”.

Con un contrato de 18 meses, Tuchel tomó las riendas del Chelsea el 26 de enero del 2021. En ese momento, la sexta plantilla más valiosa del futbol mundial (según Transfermarkt) se encontraba en el noveno puesto de la Premier League.

Desde entonces cosecha 15 victorias, seis empates y dos derrotas en todas sus competencias. El equipo se encuentra totalmente en otro plano: está disputando la semifinal de la Champions League, es finalista en la FA Cup y, aunque ya no compite por el título de liga, marcha como cuarto en la Premier League, lo que le aseguraría el pase para la próxima Liga de Campeones de la UEFA.

“Es un hombre muy estudioso y, en ese sentido, una parte muy importante que se ha visto en el Chelsea es que llegó con una estrategia armada, la primera de ella era cómo mejorar la defensa del equipo, se dice que la trazó y la fue planeando en el avión de París a Londres buscando modificar lo que había armado Frank Lampard, entonces él no llega a un proyecto viendo a ver qué es lo que hay, sino que viene con una idea previa”, explicó a este diario Marion Reimers, periodista en Fox Sports.

El entrenador, que comenzó su carrera en la temporada 2007-08, está abierto al cambio, a la adaptación de su estilo, a la evolución del juego y a las distintas necesidades que se presenta y, al mismo tiempo, tiene disposición de aprender de otros actores dentro y fuera del futbol, de quienes cosecha aprendizajes como el liderazgo.

En su formación como técnico, Tuchel ha buscado no nada más conocimientos deportivos, sino que mezcla distintas áreas de aprendizaje como la matemática, la estadística y la psicología para aplicarlas al futbol. Tomando como inspiración al neurocientífico Wolfgang Schollhorn, autor de la Teoría del Aprendizaje Diferencial: “la base de su adiestramiento no es la repetición de rutinas sino la creación de problemas nuevos”, explicó el diario El País.

Con las exorbitantes sumas de dinero que se manejan en el futbol actual, una tarea no menor para Tuchel es sacar provecho de todos los activos del Chelsea, una plantilla de 779.8 millones de euros, según cifras de Transfermarkt, y que de acuerdo a lo invertido, debería contar con una amplia rotación de jugadores, una situación en la que el ex entrenador Frank Lampard tuvo problemas.

“Tiene también la enorme facultad de (hacer) que varios jugadores se sientan valiosos, prueba de ello fue en el París Saint-Germain, un equipo en el que imperan egos y figuras muy importantes, pero en donde supo convencer a todos de que debían tener un entrenador, de que no podían nada más manejarse solos, sino que había que seguir un poco a un director de orquesta y hacer sentir importantes especialmente a los futbolistas que no juegan, esa es una de las cuestiones más difíciles”, dijo Reimers.

“Hemos visto, a lo largo de su carrera, que también ha tenido desavenencias con las directivas después de algún tiempo, me imagino por su manejo y sus exigencias, eso en el futbol moderno también es bastante común, no es el único entrenador al que le sucede”.

Su despido del PSG, según relata la prensa europea, se debió a diferencias entre Tuchel y el director deportivo Leonardo en torno a los refuerzos para enfrentar las rondas finales de la temporada pasada (2019-20), así como las de la campaña 2020-21.

El entrenador, que hasta diciembre del año pasado trabajaba con el equipo de la capital francesa, señaló que existe una abismal diferencia entre dirigir en la Ligue 1 y en la Premier League. Sin embargo, es uno de los más exitosos del momento en el futbol inglés, pues ha encaminado a Los Blues hasta la semifinal de la Champions League.

“La intensidad y el desafío del campeonato son realmente muy diferentes aquí. Es un nivel completamente diferente. Es bastante despiadado, te mantiene atento y te levanta temprano en la mañana. Simplemente no hay tiempo para respirar. No hay mucho tiempo para sentarse, relajarse o sentirse cómodo. Y eso es bueno, agudiza tu mentalidad y tu espíritu”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx