París.-El Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que este lunes sancionó con dos años de suspensión al español Alberto Contador por dopaje, aseguró que la presencia de clembuterol en un control de orina en el Tour-2010 podría explicarse por "suplementos nutritivos contaminados".

"Según la formación arbitral y teniendo en cuenta las pruebas disponibles, la presencia de clembuterol fue probablemente provocada por la ingestión de suplementos nutritivos contaminados" dijo el TAS.

"Tanto el escenario de la contaminación de la carne como el de la transfusión sanguínea, eran, en teoría, explicaciones posibles para justificar un control antidopaje positivo, pero ambas eran altamente improbables", añade el TAS.

En un control realizado el 21 de julio de 2010, Contador dio positivo por una pequeña cantidad de clembuterol (50 picogramos), un producto prohibido, que el ciclista explicó por haber comido un bistec contaminado.

Una de las consignas de la lucha contra el dopaje es que, cualquier producto prohibido encontrado en el organismo de un deportista, incluida una cantidad tan insignificante como los 50 picogramos de Contador, es responsabilidad del deportista.

El TAS recuerda que ya teniendo en cuenta que ninguna de las partes cuestionaba el control positivo del ciclista, éste debía demostrar que no había cometido ninguna falta grave o negligencia para escapar a los dos años de suspensión, al ser la sanción casi automática en caso de infracción a las reglas antidopaje.

En las 98 páginas del "dosier" de la decisión del TAS, los tres árbitros que estudiaron el caso desde finales de noviembre no son capaces de averiguar el misterio de cómo los rastros de la sustancia prohibida se encontraron en la orina del ciclista.

Pero los jueces se aferran al principio de que si la validez del control no fue cuestionada, se habían infringido las leyes antidopaje.

La defensa de Contador, basada en la hipótesis de que un amigo compró carne de vaca contaminada en Irún (España) y que el ciclista la había ingerido el día antes de su control, no fue aceptada por los árbitros que consideraron que, aunque en otros países sí es posible, en España no se venden alimentos que contengan clembuterol.

Por otro lado, los árbitros del caso no se adhieren ni descartan una posible transfusión sanguínea, según señalaron la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y la Unión Ciclista Internacional (UCI) en su apelación ante el TAS.

Esta hipótesis se basa en el asesoramiento de un experto australiano que, después de estudiar los parámetros sanguíneos entre los años 2005 y 2010, advirtió de que en 2010 "había valores anormales".

También recalcaron las altas concentraciones de residuos de plástico que se encontraron a Contador en la víspera de un control antidopaje anterior, lo que podría ser un síntoma de las transfusiones.

Alberto Contador ha admitido que utiliza suplementos dietéticos durante el Tour, una práctica permitida, pero según ha recalcado el campeón español, los productos que había ingerido en la edición de 2010, no contenían clembuterol.

Los complementos alimenticios, muy habituales en las dietas de los deportistas, están en tela de juicio por los peligros que pueden acarrear a los atletas con el dopaje.

Un gran número de pruebas que han dado positivo se han relacionado con el consumo de suplementos alimenticios.

Sin embargo, y como indica la AMA, "el uso de un suplemento nutricional con una etiqueta errónea no es una defensa suficiente para justificar un control positivo".

A pesar de las miles de páginas aportadas por la defensa de Contador, los jueces no ven ninguna razón para suspender o reducir la duración de la sanción.

"Queda claro que, tanto el nivel de contaminación, como las circunstancias que rodearon su ingestión, son desconocidas", concluyó el trío de jueces.

La suspensión de Contador será vigente hasta el 6 de agosto de 2012 por lo que no podrá disputar la próxima edición de la ronda francesa ni tampoco los Juegos Olímpicos de Londres aunque sí podría participar en la Vuelta a España, que empieza doce días después de la conclusión de su castigo.

BVC