Acapulco, Guerrero. Durante el año pasado, 28 tenistas profesionales pertenecientes a la IFT (Federación Internacional de Tenis) y la ATP Challenger Tour fueron detenidos por ser sospechosos de formar parte de una red de arreglo de partidos.

En los últimos años  el tenis ha enfrentado la problemática a través de la tecnología. La Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) ha invertido en tecnología para mantener limpios los grandes torneos.

“La verdad es que muchos jugadores de las competiciones como Challenger o IFT no tienen sus carreras seguras y no hacen tanto dinero, por lo que se ven obligados a aceptar el dinero de las apuestas para poder hacer redituables sus carreras”, explicó a El Economista el jugador mexico-americano Emilio Nava, quien a sus 17 años de edad asegura que nunca ha sido contactado para estos asuntos, pero que si en algún momento lo llegan a hacer, él se deslindará de la opción,

“Los jugadores que participan en amaños manchan el tenis, porque hay jugadores que nos preparamos mucho para dar nuestro mejor esfuerzo y nos preparamos para ganar los partidos, mientras que otros simplemente dejan ir el partido para ganar más dinero, por lo que manchan nuestro deporte”, comentó Nava.

Eduardo Peláez, especialista en el tema de amaño de partidos y gerente de Productos Online de la plataforma de apuestas Strendus, comentó a este diario la manera en que por medio de la tecnología la ATP ha combatido este problema en sus competiciones.

“En el 2012, la ATP firmó un contrato por 70 millones de dólares con la empresa de información de datos deportivos más importante del mundo, que se llama Sports Data. Este contrato se firmó para asegurar la inmediatez de los datos que la ATP ofrecía. Entonces tecnológicamente encontraron la manera en la que el árbitro de silla cuando está calificando los puntos, manda inmediatamente la información a esta empresa para estar en contacto directo con lo que sucede en el partido”.

Esta herramienta ha involucrado mayor análisis de los datos y de la información que se genera durante los partidos de los diferentes torneos, lo que permitió a la organización realizar un estudio a 3,200 jugadores pertenecientes al circuito y lograr descubrir en el 2015 que diferentes entes buscaron influenciar en resultados. Encontraron que aproximadamente 14 % de los tenistas habían sido buscados para cuestiones relacionadas al tema. Incluso el actual número uno del mundo, Novak Djokovic, en el 2016 comentó que gente inmiscuida en los amaños de partidos intentaron contactarlo, pero no lo lograron.

Peláez expuso que una de las principales maneras de llevar a cabo los amaños es a través de los jueces de silla, quienes llegaban a tardar hasta 70 segundos más para tomar decisiones.  El convenio con Sports Data señaló más sobre la demora, además de que el público que sintoniza vía streaming, en el cual se encuentran varios usuarios observando los partidos, se pudo percibir cuando los árbitros realizaban decisiones extrañas.

Actualmente, según cifras de Strendus, el modo de apuesta in play abarca 65% de las apuestas en el mundo. Esta modalidad permite apostar durante los partidos y brinda la oportunidad de la inmediatez, por lo que se puede apostar por el tenista que obtenga el siguiente punto, quien hace un saque ace, etcétera, cuestión que involucra que el tenis sea uno de los favoritos para este modo de apuesta, y que sea de los más vistos mediante streaming sin importar la categoría del torneo.

La problemática en cuanto a las apuestas ilegales y amaño de partidos para la ATP no son los grandes torneos como Grand Slams, Masters 1000, ATP 500 o 250.

Estas situaciones se dan en competencias menores, en las que, según el estudio de los 3,200 jugadores, solamente 330 hombres y 253 mujeres logran llegar a un punto de equilibrio a nivel financiero para mantener su carrera estable económica y deportivamente.