Jehu Chiapas no niega que ésta fue una semana distinta, que los nervios fueron más intensos y, mucho menos, que hoy por la noche tienen la obligación de imponerse a Puebla, uno de sus rivales directos en la lucha por evitar el descenso. El volante, quien es uno de los hombres más experimentados en el plantel que dirige Carlos Reinoso, platicó con El Economista y sentenció que tienen que quedarse con los tres puntos porque ante la Franja se trata de un Clásico de la región, que de ganar, podría significar un parteaguas de cara a la salvación.

Desde que los Tiburones regresaron a la Liga MX se han enfrentado a los camoteros en tres ocasiones y en ninguna han podido imponerse (dos empates y una derrota). La última victoria de los escualos fue en el Clausura 2005, cuando el marcador quedó en su favor 2-1. Ésta es la charla con Jehu, quien asegura que tras iniciar el Clausura 2015 con un triunfo ante Santos el equipo se encuentra muy fortalecido.

¿Cómo está el equipo tras ganar a Santos como visitante y de cara a un duelo directo ante Puebla en esa lucha por evitar el descenso?

El equipo se encuentra bastante bien, muy consciente de que cada partido es una final, de que nos estamos jugando muchísimo en cada encuentro que disputamos. El grupo está motivado del gran partido que dio en Torreón, no sólo por el resultado, sino también por el funcionamiento, porque fue importante cómo se obtuvo la victoria. Ese buen debut vino muy bien de cara a un partido vital en casa que puede ser un parteaguas para todo lo que se viene más adelante, además siendo de local estamos con la necesidad y obligación de conseguir los tres puntos.

¿Al tratarse de un partido contra un rival directo en la tabla porcentual hay más nervios de lo habitual?

La verdad es que sí. Es un partido que motiva mucho, que además para la gente de Veracruz y de la región es un duelo especial, por la cercanía de las dos ciudades. Es de esas ocasiones en las que uno quiere estar dentro de la cancha, que no se quiere perder la oportunidad de ayudar a los compañeros, porque sabes que son compromisos que se viven de manera distinta.

¿Debido a la cercanía de las dos ciudades, se puede decir que tienen prohibido perder ante Puebla?

Sí. Hay mucha rivalidad entre las dos ciudades, la gente así te lo hace saber. Conforme vives por aquí te percatas de todo eso, y si a eso le agregas la cuestión del porcentaje, situación en la que estamos metidos ambos, es un partido que va más allá que cualquier otro de la temporada.

La afición de Veracruz les ha respondido incluso asistiendo en gran número a los entrenamientos, ¿qué significado tiene para ustedes ese respaldo?

Es fundamental. Nuestra afición es un punto base y que forma parte de nosotros de una manera increíble, es de las más metidas que hay entre las de los que nos jugamos el descenso. Tenemos la obligación de corresponderles, por todo eso que ellos generan, es la única forma de generar una buena comunión con ellos.

¿Qué es lo que más tendrán que cuidar de Puebla y cómo te imaginas tras el silbatazo final?

Tenemos que estar atentos con la gente que tienen arriba, que son jugadores muy rápidos, como lo vimos en su partido anterior (ante Tijuana), te definen en una jugada el partido, como lo vimos con Matías Alustiza (quien marcó dos tantos). La única forma en la que me imagino es festejando con mi gente, con mi familia, con mis compañeros, después de conseguir un resultado fundamental esta temporada.