Fueron casi 40 años en la dirigencia deportiva y el legado que dejó en el deporte fue tan halagado como cuestionado. Mario Vázquez Raña murió a los 82 años, luego de haber estado afectado de salud por varios meses.

El también empresario fue uno de los pilares del deporte mexicano y un referente directivo a nivel internacional. Como dirigente fue presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM) de 1974 al 2001, así como presidente de la Organización Deportiva Panamericana desde 1975 y reelecto hasta el 2016, también fue presidente de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales de 1979 al 2012.

En 1975, Mario Vázquez Raña fue elegido presidente de la Comisión de Solidaridad Olímpica para América y en 1979 fue nombrado vicepresidente de Solidaridad Olímpica Internacional. Formó parte de la Comisión reorganizadora denominada COI 2000.

El dirigente fue siempre un hombre interesado por hacer crecer el deporte mexicano. Quizá por ello destaca su enorme respaldo para hacer destacar a México como sede de justas deportivas de la talla de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, así como de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014 en Veracruz, al igual que la creación del Festival Panamericano que se desarrolló en nuestro país.

Desde su puesto como miembro del COI y presidente de la Odepa, hizo alianzas individuales con los presidentes de los comités olímpicos del continente americano, entregándoles fuertes apoyos económicos gestionados ante el Comité Olímpico Internacional desde las plataformas que controlaban esos recursos, Solidaridad Olímpica y la ACNO, organismos que controló también por varios años.

Don Mario, como era conocido en el mundo del deporte, fue también un aliado de Juan Antonio Samaranch durante sus años como presidente del COI y ambos manejaron y controlaron la evolución del olimpismo internacional a la nueva era en alianzas con la televisión y mercadotecnia, para gestionar millonarias cantidades en beneficio de los comités olímpicos nacionales desde las oficinas del COI en Suiza.

Aunque luchó por la presidencia del COI cuando Samaranch dejó el cargo, fue superado por el belga Jacques Rogge, con quien nunca tuvo una buena relación e incluso fue él quien obligó a Vázquez Raña a abandonar sus puestos en la ACNO y en Solidaridad Olímpica.

Su influencia más allá ?del olimpismo

La influencia de Mario Vázquez Raña iba mucho más allá del Comité Olímpico Internacional. Su relación con la gente del deporte fue crucial en el caso de dopaje de cinco futbolistas por clembuterol previo a la participación de México en la Copa Oro.

El dirigente aceptó que habló con los altos mandos de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por su sigla en inglés) para evitar que los jugadores fueran sancionados por su test positivo.

Según se rumoró en algunos medios de comunicación, Vázquez Raña fue uno de los personajes que influyó para que Jesús Mena llegara a la presidencia de la Conade. Hoy, el olimpismo internacional se queda sin una de sus piezas clave.