De pronto apareció Oswaldo Sánchez tendido en el césped, boca arriba, con una mueca en su rostro de incredulidad, mientras, a unos metros, Lucas Lobos era felicitado por sus compañeros tras realizar un golazo, una obra de arte que mantuvo con vida a Tigres, que anoche igualó 1-1 con Santos. Si bien para la vuelta los de Torreón tienen la ventaja de estar en casa y avanzar con un empate, los de Nuevo León necesitan ganar por un gol para meterse a la final.

Justo cuando parecía que todo se desmoronaba para los dirigidos por Ricardo Ferretti, que caían por un gol, luego de que Iván Estrada fusilara con disparo a primer poste a Enrique Palos tras una gran jugada de Carlos Darwin Quintero, apareció su capitán, convirtió un gol soberbio y devolvió la esperanza.

Apenas siete minutos después de que la visita dejó helado al Volcán con el gol de Quintero, que echó por la borda todo el dominio local del primer tiempo sin poder manifestarlo en el marcador, Lobos hizo una jugada individual y fue derribado a unos pasos del área.

Francisco Chacón acomodó la barrera, Lucas daba órdenes para que se acercaran y estuvieran listos para rematar lo que parecía un servicio salido de sus botines. Pero no. Todo era una estrategia, porque el capitán de Tigres, que apenas tomó dos pasos de distancias del balón, conectó suavemente la pelota que superó por milímetros el salto de Oribe Peralta para finalmente colarse a las redes pegada al poste, con un Oswaldo que se tendió sólo por no dejar de hacerlo.

Con lo hecho por los felinos durante todo el partido, que inició con una pelota en el travesaño tras un disparo a unos pasos del arco de Héctor Mancilla, el gol de Lobos parecía darle justicia al marcador.

Y es que al 53’ el cuerpo arbitral se volvió loco. Primero, al inventar un fuera de juego a la ofensiva lagunera y, después, al no echar a Enrique Palos, arquero de Tigres que en esa misma jugada agredió a Oribe Peralta.

Al final, la genialidad del capitán del actual campeón devolvió emoción a la serie, en la que Santos buscará liquidar la serie y Tigres seguramente apostará por defenderse y luego anotar el gol que pueda ponerlos en la final.

NÚMEROS PROMETEN GRAN PARTIDO EN EL TEC

Si la ida dejó un grato sabor de boca a pesar del empate sin goles, la vuelta promete más. Y es que si bien Monterrey tiene la ventaja de que con otra igualada avanzaría a la final y que en el torneo regular concluyó como el mejor conjunto como local, al no perder un solo partido en el Tec, enfrente tendrá al visitante más destacado y al último equipo que logró superarlo en su cancha.

Desde ahora ya se puede presagiar un gran juego para mañana en Monterrey. Rayados acumuló en su estadio siete triunfos y dos empates, resultados que los colocaron en la cima de la tabla de los mejores clubes actuando ante su gente, afición que no tuvo que regresar a casa nunca con la amargura de una derrota.

Pero América no puede apantallarse con las estadísticas de su rival en semifinales, porque los de El Piojo Herrera concluyeron como el mejor conjunto actuando de visita. Cinco triunfos, tres empates y una sola derrota fueron los números del cuadro amarillo fuera del Azteca.

Por si eso no fuera suficiente, Monterrey debe estar alerta, porque si bien su última derrota en el Tecnológico fue hace siete meses, sin duda tiene claro que fue Águilas el equipo que lo dejó con las manos vacías en casa por última ocasión. La tarde del 15 de octubre del 2011 los azulcremas tuvieron una gran actuación y golearon 3-0 a los regiomontanos.

Luego del buen futbol mostrado el jueves en los primeros 90 minutos de la eliminatoria, Miguel Herrera se mostró confiado en que tendrán argumentos para ganar y avanzar a la final.

Ahora vamos a buscar allá el triunfo. Fallamos oportunidades y obviamente hay que ser certeros .