El oportuno desborde de Darwin Quintero y el posterior remate a la portería de Oribe Peralta fueron suficientes para que Santos consiguiera el triunfo 1-0 sobre Arsenal de Sarandí, en la apertura de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2014. El debut del equipo mexicano estuvo marcado por el estreno goleador de Peralta en el año, pero también por la intranquilidad para conservar la ventaja, y al final la actuación más valiosa fue la de Oswaldo Sánchez.

La figura del arquero fue engrandecida por las ocho atajadas que realizó, algunas al borde de la línea de gol, como el remate de Milton Caraglio a 15 minutos del final, y que pudo ser el empate.

Como en la Liga, Santos no puede demostrar aquella dinámica de los dos primeros torneos de Pedro Caixinha con el equipo. Pese a tener el balón 67% de los minutos totales y superar a los argentinos en la cantidad de pases realizados -a razón de dos a uno -, el dominio no sirvió para crear jugadas de peligro en la portería contraria.

Mauro Cejas y Quintero no podían asistir a Peralta, resignado a la soledad de jugar como único goleador. La única oportunidad que creó Darwin, enfilándose por el centro del área de Arsenal, la aprovechó Oribe para marcar su primer gol con Santos desde que inició la segunda parte de la temporada.

El gol del delantero llegó a los 19 minutos, después sólo exigieron al portero rival en dos ocasiones, cuando Campestrini se empleó a fondo para detener los disparos.

La buena noticia para Santos fue su segunda victoria en siete partidos en el 2014 e iniciar la Copa con un triunfo les permitió hacer de la localía el activo más valioso.