La duración promedio de nueve de los últimos 11 entrenadores en Santos Laguna llega a 38 partidos, es decir, un año de estabilidad.

Desde el 2006, sólo Pedro Caixinha y Daniel Guzmán superan los 100 partidos dirigidos en el conjunto albiverde, incluso nombres como Rubén Omar Romano (finalista), Benjamín Galindo y Robert Dante Siboldi (cada uno campeón de Liga) apenas superaron el año como entrenadores.

Antes de enfrentar el partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones de Concacaf, con una desventaja de tres goles frente a Tigres que le costó el puesto a Salvador Reyes, la directiva de Santos ya analiza el perfil del candidato al puesto de entrenador.

Rubén Duarte, quien fungió como entrenador interino en el partido de Liga MX ante Pachuca, tendrá la misma posición en el compromiso de Concachampions. El entrenador mexicano llegó a Torreón en el 2017, ganó el título de Liga Sub 20 y se caracteriza por ser un formador de jugadores. Acumula ocho años de experiencia en Atlas, pero la directiva de Santos decidió romper con una inercia de darle continuidad y confianza a los entrenadores de casa, al llevarlos al cargo de técnicos del primer equipo.

“No, hoy vamos por un proceso totalmente de fuera. (Rubén Duarte) es de casa y tendrá una posición importante dentro del desempeño de la institución pero estamos buscando un candidato externo”, informó José Riestra, vicepresidente de futbol de Santos Laguna.

Los últimos dos entrenadores de Santos tuvieron la experiencia previa de tener el puesto de directores de fuerzas básicas, eso les permitió conocer previamente los procesos, la filosofía, los métodos del club, para después asumir el cargo de encargado en jefe del primer equipo.

En primera instancia, fue Robert Dante Siboldi quien llegó como director de las categorías juveniles de Santos en el 2014. Durante su estancia el equipo Guerrero cosechó títulos en las categorías Sub 17 y Sub 20, además tomó el interinato del primer equipo en dos ocasiones, tras la destitución de Pedro Caixinha, que sólo fue un partido, y tras el despido de José Manuel de la Torres.

Fue en ese segundo interinato cuando los directivos de Santos apoyaron la moción de darle el puesto definitivamente, después de conocer la institución en los cuatro años anteriores.

“Necesitamos un perfil que tenga experiencia, que haya sido capaz de tener procesos en sus clubes, que haya tenido resultados positivos, que haya sabido vivir distintos momentos, de éxito y de crisis de las que haya salido bien”, mencionó José Riestra sobre el perfil de entrenador que buscan y que se aleja de los dos anteriores entrenadores, que asumieron el cargo después de estar al mando de las fuerzas básicas.

Después de 42 partidos y una efectividad de 53%, uno de los mejores rendimientos de los estrategas albiverdes, Leandro Cufré, al nivel de Pedro Caixinha, una discusión con Gerardo Alcoba fue motivo para su despido y para la llegada de Salvador Reyes, que nueve meses antes había tomado el cargo de director de fuerzas básicas.

“Al final, una de las formas más importantes para evaluar a un técnico es en el rendimiento del plantel, cómo está cuando lo recibe y cuando lo entrega, todo eso se tomará en cuenta para tomar la mejor decisión”, expresó el directivo de Santos Laguna.