San Luis Potosí.- No importó que les arrancaran el resultado en la agonía del partido. Mientras los futbolistas de San Luis abandonaban la cancha del Alfonso Lastras dolidos, con la mirada clavada en el césped, sabiendo que merecían haberse ido a casa con algo en las manos, su afición los despidió entre ovaciones, reconociéndoles su esfuerzo, que penosamente no alcanzó y decretó el 2-1 a favor de Cruz Azul.

La derrota fue doblemente dolorosa. Y es que ayer los Reales de San Luis hicieron un buen segundo tiempo en el que habían puesto el empate en el marcador, que en algún momento estuvo cerca de irse en su favor. Y es que tras el primer gol del partido anotado por Mariano Pavone, quien remató de primera intención una pelota que le bajó Omar Bravo con la cabeza, los tuneros lograron levantarse y poner en complicaciones a los celestes.

El empate llegó iniciando el complemento, lapso en el que los potosinos vivieron sus mejores momentos. La jugada la protagonizaron Yosgart Gutiérrez y Michael Orozco. El primero, equivocándose al intentar despejar una pelota enviada desde la esquina, y, el segundo, disparando a las redes de bote pronto, aprovechando el regalo del arquero.

Ahí fue cuando el estadio estalló, cuando se sintió que el triunfo era alcanzable. Pero hoy el futbol fue muy ingrato con los locales, que muy cerca del final vieron como Cruz Azul les boicoteó su fiesta. Y es que al 83’ Javier Orozco, quien ingresó de cambio en el segundo tiempo, recibió una pelota retrasada que prendió con fuerza, cruzada, y que se incrustó a las redes pegada al poste.

Para mala fortuna de los Reales ya no hubo tiempo para igualar el marcador y con el silbatazo final tuvieron que retirarse al vestuario encontrando solamente el consuelo de sus fieles seguidores.