Los equipos finalistas del Apertura 2015 tienen un mismo origen, o por lo menos reciben el nombre de instituciones educativas públicas del país. Los Pumas, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y los Tigres, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, nacieron como equipos representativos de las escuelas, casi al mismo tiempo, con una diferencia de seis años. Románticos, idealistas, orgullosos y arriesgados, así son los aficionados de los clubes que buscan el campeonato.

(Actualmente) la identificación es demasiado artificial. Muchos se enganchan con esa idea romántica de que ser aficionados al equipo de una universidad pública es pertenecer a una institución venerable , explica Sergio Varela Hernández, sociólogo y coordinador del libro Afición futbolística y rivalidades en el México Contemporáneo.

Según estudios realizados por los expertos contenidos en el libro antes citado la afición de Pumas es romántica, va contra el corporativismo y capitalismo, y se muestra orgullosa de acompañar a su equipo en los buenos y los malos momentos.

Mientras, para los seguidores de Tigres lo más importante es demostrar una forma diferente de vivir la pasión por el futbol, a veces a través del poderío económico y su capacidad de movilización para acompañar a su equipo a cualquier cancha del mundo.

Pumas, futbol contra ?el sistema

Raúl Salinas, aquel defensa que debutó con América y pasó seis meses a préstamo con Pumas, reconoció hace unas semanas que el club de la universidad le tuvo que poner seguridad privada ante las agresiones y amenazas que recibió cuando llegó al equipo.

A veces me metían en otra camioneta para poder salir en la puerta donde salían todos , dijo a Récord el ex futbolista. No es que Salinas haya sido el causante de la pérdida de un título, un partido o el autor de un autogol. Su pasado americanista lo condenaba.

Roger Magazine explica en su libro Azul y Oro como mi corazón que los grupos de animación de Pumas rechazan la corrupción, el clientelismo y el poder que representan sus rivales, principalmente América, club propiedad de Televisa.

Otro de los rasgos que definen a los aficionados de los Pumas es la resistencia a la adversidad, el llamado aguante , que definen las barras como el sentimiento de seguir alentando a su equipo aún en la derrota, acompañarlos en los buenos y malos momentos.

Por último, el sociólogo Juan Gerardo Orellana describe que los aficionados de Pumas también representan la pluralidad de la universidad, ya que no todos los seguidores al club son estudiantes de la institución, por el contrario, existen fans que alientan al equipo por un sólo jugador, por el estilo de juego o por logo del equipo.

Seguir a Tigres a ?cualquier costo

La invasión Tigre es denominada por los aficionados del equipo norteño como la movilización masiva de seguidores a un estadio rival. Hace un par de años, en San Luis Potosí, 23,000 aficionados del equipo llenaron el estadio Alfonso Lastras, dejaron una derrama de 25 millones de pesos y se mostraron orgullosos de su incursión.

El futbol se volvió un signo para expresarse como parte de la nación. Los aficionados norteños son más radicales, es un fenómeno para decir: así somos de este lado , explicó Sergio Varela.

Es por eso que las medidas más radicales de los aficionados tienen que ver con mostrar su devoción al equipo. Por eso, en el último torneo llenaron todo el aforo del inmueble, pagaron hasta 18,965 pesos por un abono anual que les asegure un lugar en el estadio y preferencia para comprar los boletos en Liguilla.

Para la socióloga Teresa Celestino Rodríguez, el resentimiento que tienen porque la capital del país se beneficia de la riqueza que se genera en el norte hace que los aficionados quieran mostrar que son más fieles que el resto de los seguidores, por el simple hecho de gastar lo que sea por alentar a su equipo.

Una de las últimas muestras de apoyo es el llamado Tigre Charter, un programa donde los seguidores viajan a los juegos de visitante, tienen convivencias especiales con jugadores y boletos para el partido, todo por 5,499 pesos por persona.