Las Medias Rojas estuvieron desteñidas durante varias décadas. Había que desempolvar el calendario para ver sus anécdotas más gloriosas entre 1903 y 1918, cuando todavía Babe Ruth era parte de sus filas. Pero una segunda época de esplendor llegó 86 años después con el campeonato de la Serie Mundial 2004 y continúa hasta la actualidad. Este despertar tiene detrás el impulso económico de Fenway Sports Group.

Este grupo nació en 2001 por la iniciativa del empresario estadounidense John W. Henry, cuya fortuna es estimada en 3,600 millones de dólares (Forbes) y, de hecho, ha sido construida con base a su emporio deportivo, pues actualmente posee no sólo a los Boston Red Sox de las Grandes Ligas, sino también al Liverpool FC de la Premier League, al estadio de este último, Anfield Road, y a un equipo de carreras de la Serie Nascar (Roush Fenway Racing).

Antes de inmiscuirse en el deporte, Henry (Illinois, 13 de septiembre de 1949) construía su capital sólo con John W. Henry & Company, una empresa de gestión de inversiones que creó cuando tenía 32 años. Es reconocido en Estados Unidos como un ‘self-made millionaire’ porque antes de abrir su compañía empezó comercializando productos básicos como el maíz, que sus padres sabían trabajar. Fue su principal fuente de ingresos tras no concluir sus estudios profesionales de filosofía en la Universidad de California.

La historia de Henry y el beisbol comenzó cuando tenía nueve años y escuchaba las transmisiones de radio de sus queridos Cardinals de St. Louis. Ya en la década de los 90 compró una pequeña participación en los New York Yankees (1991) y se convirtió en el único propietario de los Florida Marlins en 1999, que vendió en 2002 para poder comprar los Red Sox con su grupo, en ese entonces llamado New England Sports Ventures (NESV).

Su primer socio en la agrupación y junto a quien compró los Red Sox es el también empresario Tom Werner: “Tom y yo somos como hermanos, hablamos todos los días sobre ideas sobre cómo mejorar todo, incluso la longitud del césped en el campo”, llegó a mencionar Henry a la MLB.

En la actualidad el grupo es compuesto por 27 socios, aunque Henry es el accionista mayoritario con el 40% de la posesión, mientras que apenas en abril de este año, la compañía de capitales RedBird adquirió el 11% por 750 millones de dólares, lanzando a Fenway Sports Group a una valuación total de 7,350 millones. También en esa fecha se unió el basquetbolista LeBron James como uno de los accionistas.

La estabilidad gerencial de los Red Sox se notó de inmediato en las finanzas y el diamante. Según los rankings anuales de Forbes del último lustro, el equipo ha aumentado su valor de marca en 51% y en 2021 está considerado el club número 20 en la lista de los más valiosos del mundo, superando a los Chicago Cubs (MLB), Green Bay Packers (NFL) y al Chelsea y PSG en futbol.

En cuanto a lo deportivo, los Red Sox han ganado cinco títulos de división, cuatro de Liga Americana y cuatro también de Serie Mundial desde 2004, siendo totalmente efectivos ya que cada que han ganado el banderín de la Americana se han llevado también el título global de la MLB, tanto en 2004 como en 2007, 2013 y 2018. Este año ya lograron avanzar a otra final de liga contra los Houston Astros, tras dejar fuera a sus acérrimos rivales, los New York Yankees, y a los Tampa Bay Rays.

“Ciertamente, me identifico con los fanáticos porque he sido uno de ellos toda mi vida. Ganar una Serie Mundial no es una elección, es mi papel y mi obligación con Boston. Cuando pujas por los Red Sox, el desafío que estás asumiendo es nada menos que ganar la Serie Mundial”, dijo John W. Henry al comprar la franquicia en 2002 y desde entonces ha cumplido con cuatro campeonatos después de la sequía de 86 años.

Además, Henry y sus socios también han creado y financiado la Fundación Red Sox, considerada por el portal oficial de las Grandes Ligas como “la organización benéfica que se ha convertido en la más grande y de más rápido crecimiento en la MLB”, ya que ha ganado premios como el de ‘Mejor organización benéfica deportiva’ de la Fundación Robert Wood Johnson en 2009 y en 2010 fue reconocida con el ‘Premio del Comisionado a la Excelencia Filantrópica de la MLB’ por la inauguración de Red Sox Scholars, un programa de becas que ha beneficiado a más de 288 alumnos de escuelas públicas de Boston.

Según cifras de la propia MLB, la Fundación Red Sox también ha hecho donaciones a más de 1,780 organizaciones, ha sufragado a más de 21,000 veteranos de guerra y sus familias con tratamiento y atención en el programa ‘Home Base’ y han ayudado al Fondo Jimmy a recaudar más de 146 millones de dólares para tratamientos e investigación en el Instituto de Cáncer Dana-Farber.

Por si fuera poco, del otro lado del océano, el Liverpool FC consiguió en 2020 su primer título de Premier League desde 1990 y la Champions League en 2019 luego de 14 años de sequía, con una generación de jugadores de lujo como Mohamed Salah y Virgil Van Djik, así como el entrenador Jurgen Klopp.

Fenway Sports Group también posee la participación mayoritaria de New England Sports Network, la red estatal más poderosa de telecomunicaciones, así como del Boston Globe, el periódico más grande de Nueva Inglaterra.

Dentro del diamante, en el otoño 2021 vivirán su quinta final de Liga Americana dentro de este siglo y de conseguir el título los Red Sox empatarían a los Oakland Athletics como el segundo equipo más ganador de esta liga con 15, aún lejos de los 40 de los Yankees.

Sin embargo, el potencial de Boston en los últimos años es diferente, pues junto a St. Louis Cardinals (Liga Nacional) son los únicos equipos que han logrado cuatro banderines de liga de 2004 a la fecha, mientras que en cuanto a campeonatos de Serie Mundial sólo se le acercan los Giants con tres en ese mismo lapso, uno menos que los Red Sox.

“Fenway Sports Group se inició hace dos décadas y creo que tenemos mucho conocimiento y experiencia en la creación y lanzamiento de nuevos negocios, tanto en deportes como en entretenimiento y medios”, mencionó al Financial Times, Tom Werner, el socio y amigo infalible de John W. Henry, que empezó a soñar con esta historia cuando tenía nueve años y escuchaba la radio.

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