Cientos de nombres intentan intimidar o reconocer a la región, algunos con propiedad, otros, excéntricos. Los motes para un equipo deportivo llevan inmersos una intención de personalidad fundamentados en las ideas de propietarios, estimación de aficionados o el sello distintivo de la localidad.

Particularmente, todas las escuadras de ligas estadounidenses, como NHL, NBA, MLB, NFL o MLS, llevan un nombre que les acompaña desde sus orígenes de más de un siglo de distancia –en algunos– y perduran aun cuando fueron cambiados de ciudad; otros más modificaron sus apelativos en aras de un revulsivo a etapas ganadoras.

En el caso de las franquicias de la NBA, escribe Martin Summers en el sitio oficial de la Liga: Han recurrido a una variedad de métodos para conseguir sus apodos: votación de los aficionados, historia de la zona, heredado después de la reubicación del equipo .

Autores han cuestionado si políticamente son adecuados los nombres de los conjuntos, como lo es en el caso de Washington Redskins. En 1994 y luego de la presión de nativos americanos, se planteó la posibilidad de ser cambiado.

Por otro lado, los nombres del equipo pueden confundir: ¿dónde están los cuerpos de agua dulce en el sur de California que tiene Lakers? Otros nombres son tan apropiados que hasta un niño puede nombrar el equipo , agrega Summers.

MLB, LA DE MÁS CAMBIOS

El Economista consultó que entre la NBA, MLB, NFL y NHL, se presentaron por lo menos 36 cambios de nombre en la historia, siendo la Major League Baseball la de más modificaciones, con 13, mientras que la NBA y la NHL presentan ocho.

Ejemplo de transformación que vino con el éxito deportivo en el beisbol fue el de Boston, cuando Americans pasó a ser Red Sox; campañas después, éstos conquistaron cuatro World Series entre 1912 y 1918.

En el caso de la NBA, el anuncio de que Hornets jugará como New Orleans Pelicans a partir de la campaña 2013-2014, por decisión del dueño, Tom Benson, generó opiniones divididas.

Seguidores le atribuyen debilidad y algunos sitios de Internet lo ubican entre los peores nombres del mundo deportivo, pero la medida de Benson, también propietario de Saints, sólo se apega a darle realce al ave símbolo de Louisiana. Hornets no tiene ningún significado para la comunidad , alegó el empresario.

diego.fragoso@eleconomista.mx