La incertidumbre impidió el espectáculo. Pumas y Estudiantes consumaron 90 minutos de juego asediados por la necesidad de sumar puntos y el miedo a perderlos. Al final el empate sin goles dejo más conformes a los zapopanos que pelean por su estancia en el máximo circuito, que a los universitarios que sólo han conseguido una victoria en los cinco partidos que llevan en casa.

Las formaciones iniciales advirtieron que era más importante impedir el gol en contra que fabricar tantos a favor. Al frente, sólo los argentinos Martín Bravo (Pumas) y Rubens Sambueza (Estudiantes) estaban preparados para atacar. La seducción de la victoria no logró imponerse al pavor que generaba pensar en la derrota.

Ni siquiera el regreso al Estadio Olímpico Universitario de los excanteranos universitarios Braulio Luna y Gerardo Galindo con la casaca rival, logró inspirar en los Pumas más de tres jugadas de peligro. El balón iba en la dirección en que lo dirigían sus imprecisiones.

Por el otro lado en Estudiantes Juan Carlos Leaño y Oswaldo Alanís no conseguían ponerse de acuerdo en la defensa y en tres ocasiones pusieron de nervios al arquero Christian Martínez quien les reprendía mientras despejaba el balón.Y si algo esta claro es que a Tecos la supervivencia no le viene bien. Pues durante esta temporada en la que buscan eludir el descenso sólo suman seis puntos de 30 posibles.

El que intentó mantener la calma ya transcurrido el partido fue Guillermo Vázquez Jr. quien por medio de Juan Carlos Cacho buscó emprender la ofensiva, pero ya era demasiado tarde.

Al final los estragos de la incertidumbre paralizaron el juego. Pero Héctor Eugui, aseguró que para su club sacar un empate de visita lo dejó conforme. Mientras que el arquero universitario Alejando Palacios reconoció: genera vergüenza no poder ganar en casa .