Domingo de triunfo, de festejo, de júbilo pero también de tensión, de sufrimiento y de nervios. Día de título para Pumas y día de graduación para Javier Cortés, la figura del partido quien, con su gol de altísima manufactura, le dio el trofeo del Torneo Clausura 2011 a Pumas al derrotar 2-1 (3-2 en el global) al Morelia ayer en CU.

Nos quedan 45 minutos para salir a dar todo lo que tenemos, no nos podemos quedar con nada , fue la última indicación que dio Memo Vázquez a los auriazules antes de salir a la cancha a jugar el segundo tiempo.

Hay que meterle , lo secundó Francisco Palencia, líder del equipo, exigiéndole a sus compañeros dar ese extra que, los años le dictan, hay que entregar en este tipo de partidos.

Y con esa consigna fueron a la cancha los del Pedregal. El más concentrado de los 11 jugadores universitarios resultó Javier Cortés, quien destacó en el Torneo por anotar, con el de ayer, cinco goles. El de ayer fue el gol de su vida , como lo calificó el propio Cortés.

Javier tomó el esférico por derecha en las afueras del área, se quitó a Jaime Lozano con un túnel, después a Aldo Leao Ramírez y por último a Luis Miguel Noriega para plantarse ante Vilar y definir con disparo al poste contrario.

Fue al minuto 77 cuando estalló Ciudad Universitaria. Era el 2-1 para Pumas y era el título en la bolsa. No cabría una jugada mejor para definir una final que resulto pareja y peleada.

En el primer tiempo, ambos equipos se enfrascaron en una lucha por generar las mejores ofensivas, pero las dos defensas resolvieron los embates. Ni Dante López ni Martín Bravo por los locales; ni Miguel Sabah ni Rafael Márquez, por los visitantes, pudieron abrir el marcador. Palencia y Leao se ocupaban de generar jugadas pero éstas no llegaban a buen término. López y Sabah generaron las jugadas que a la postre le dieron un penalti a sus equipos. Tanto Vilar como Palacios llegaron tarde a las jugadas y chocaron con los delanteros. El árbitro Marco Rodríguez decretó el cobro desde los 11 pasos y ambos fueron anotados por Palencia al minuto 11 para el 1-0 y Jaime Lozano al 26 para el 1-1.

Al arrancar el segundo tiempo, Vázquez le dio la alternativa al juvenil Carlos Orrantia para atacar por la punta derecha y ser factor en la final. Con el movimiento mantuvo ocupado y vuelto loco a Lozano; además, Orrantia fue quien le entregó el balón a Cortés para que ejecutara la jugada del segundo gol.

Vázquez, quien al parecer no tenía contemplado jugar tiempos extras, decidió jugarse su segundo cambio al meter a Leandro Augusto y sacar a Fuentes al 54 . Dos minutos más tarde, Boy respondió metiendo a Noriega por Jorge Gastelum.

La lucha por controlar el balón y el partido era sorda. La iniciativa y la propuesta era de Pumas, pero no era sencillo. Morelia respondía con peligro, no obstante ninguno de los dos equipos logró destrabarlo hasta que llegó la jugada de Cortés.

Los Pumas iniciaron su paseo triunfal por la ciudad en el PumaBús, con el que recorrieron Avenida Insurgentes hasta llegar al Ángel de la Independencia y celebrar con sus seguidores.

El domingo 22 de mayo fue la fecha que el calendario le deparó a Pumas su séptima estrella en su escudo.