La angustia volvió a ser el sentimiento que se apoderó de la afición, futbolistas y cuerpo técnico de Pumas, aunque en esta ocasión todos los antes mencionados pudieron sonreír tras el silbatazo final de Paul Delgadillo, que decretó la victoria 3-2 de Universitarios sobre Toluca.

El rostro seguro de Guillermo Vázquez, quien antes de los 20 minutos ya tenía a sus pupilos con ventaja de dos goles sobre Toluca, se transformó, como ha venido siendo cuando juega como local en los últimos meses, en un rictus de preocupación e incredulidad al ver cómo los escarlatas se quedaron a nada de arrebatarles el partido, luego de que en dos ocasiones alcanzaron a tener dos tantos de maniobra sobre su rival.

Ayer, cuando la fiesta parecía estar organizada para Guillermo Vázquez Jr., Dante López y Darío Verón, integrantes del equipo que cumplieron 100, 150 y 400 partidos con los felinos, fueron Gerardo Alcoba y sobre todo Ismael Sosa los que se llevaron las palmas y los reconocimientos dentro y fuera del terreno de juego.

Apenas a los tres minutos, luego de que Toluca regalara un tiro de esquina tras una pelota que Aarón Galindo perdió en zona de seguridad, el refuerzo uruguayo Gerardo Alcoba se elevó dentro del área y mandó un potente frentazo al que Alfredo Talavera pudo llegar sin poder evitar la anotación.

Desde ese instante José Cardozo, estratega de Toluca, comenzó a hacer rabietas con su plantel. Los contenciones nunca le dieron equilibrio a nuestros defensas , sentenció más tarde en rueda de prensa el paraguayo, quien de paso agregó que muchos jugadores estuvieron por debajo de su nivel , sobre todo en la primera mitad.

Y Pepe Cardozo tuvo razón en mostrar su molestia, porque antes de los 20 minutos fue testigo de la manera en que Dante López bajó con la cabeza una pelota a Ismael Sosa, volante que condujo el balón por unos metros para finalmente mandar un riflazo que se estrelló en las redes. En ese momento todo eran sonrisas y palmas en el área técnica de Pumas.

Antes del descanso, Cardozo no aguantó más y retiró de la cancha a Jerónimo Amione, quien se fue molesto al vestidor mientras en su lugar ingresaba Raúl Nava. Más tarde el mismo estratega reveló que por dicha indisciplina su delantero estaba separado del plantel.

Para el complemento, Toluca se metió pronto al partido. Y es que al 54 Carlos Esquivel prendió una pelota de primera intención que fue enviada por Gerardo Rodríguez. Con el 2-1 parcial, los nervios se apoderaron de Memo Vázquez, estratega que al 75 se relajó, al menos por 10 minutos, tras el segundo tanto de Ismael Sosa, quien remató de primera intención una pelota enviada por el juvenil Omar Islas.

Cuando parecía que los de la UNAM llegarían con calma a su primera victoria de la campaña, al 85, luego de un largo pelotazo Edgar Benítez se encontró el balón y fusiló a Alfredo Zaldívar, acción que volvió a poner los nervios a flor de piel en la banca local y en las gradas, sitios desde donde vieron cómo Raúl Nava se quedó a centímetros de empatar el compromiso, y en donde también pudieron festejar su primera victoria del campeonato.

carlos.herrera@eleconomista.mx