Bastaron 46 minutos. Tres genialidades de Alan Pulido, delantero de Tigres que se echó en sus hombros la responsabilidad ofensiva del Tricolor Preolímpico, que ayer se impuso 3-0 a Honduras, resultado que le sirvió para amarrar el primer lugar del Grupo B del selectivo, que podría poner a los verdes ante Estados Unidos la próxima semana en busca de su lugar en Londres.

Fueron tan solo 12 minutos de agobio, de no encontrarse en la cancha, de miradas nerviosas. Y es que al 13’, Pulido hizo su primera anotación y permitió que Luis Fernando Tena sacara, al menos por unos segundos, las manos de las bolsas de su chamarra, esbozara una tibia sonrisa y aplaudiera el primero de la tarde.

El elemento de Tigres había fallado con la recepción de la pelota pero la suerte le sonrió, tomó el balón a unos pasos, dejó atrás a su marca, mandó potente disparo cruzado para abrir el marcador. Ahí terminó el partido para los hondureños.

Y es que luego del gol de Alan, El Tri le robó la pelota a su rival y consiguió al 39’ el mejor tanto del partido.

Pulido recibió un balón en tres cuartos de cancha, hizo un recorte hacia el centro y sacó un balazo que se incrustó en el ángulo superior derecho del arco centroamericano. Y Tena dejó el rostro duro por segunda ocasión, dándole descanso a las bolsas de su chamarra, para agitar sus brazos, con los puños bien apretados.

La cereza en el pastel la puso muy temprano Alan en el complemento, porque apenas al minuto del segundo tiempo remató de primera intención un servicio de Javier Aquino.

Minutos después de concretar una gran actuación, Pulido dejó la cancha, en medio de aplausos, para descansar de cara al juego del próximo fin de semana, el que dará el boleto a Londres, muy probablemente ante Estados Unidos, selección que echó por la borda los pronósticos al caer con Canadá y arriesgarse a avanzar como segunda de Grupo.

En el otro partido del grupo el equipo de Trinidad y Tobago, después de ser goleado 7-1 por México el viernes, empató 1-1 ante Panamá.