Albergar los Juegos Olímpicos (JO) de nueva cuenta es un deseo que ha buscado cumplir Estados Unidos, luego de haber albergado su última justa veraniega en Atlanta en 1996. Tras dos fallos consecutivos con Chicago (2016) y Nueva York (2012), los estadounidenses optaron por buscar otra ciudad como candidata a la justa del 2024.

Entre Los Ángeles, Washington, San Francisco y Boston, el Comité Olímpico de ese país (USOC, por su sigla en inglés) se decantó por la capital de Massachusetts para pelear por la sede que se determinará en el 2017.

Pero, ¿cuáles fueron las razones por las que Estados Unidos eligió a Boston? Entre una de las principales razones, está que la ciudad es una de las más emblemáticas en cuanto al arraigo de raíces estadounidenses.

Éste fue el territorio donde llegaron los inmigrantes ingleses a fundar lo que hoy es considerado el país más poderoso del mundo. Aunado a ello, Boston es considerada una ciudad netamente deportiva.

Además de contar con equipos como Red Sox de la MLB, Celtics de la NBA, Bruins de la NHL y New England Patriots de la NFL, la ciudad ya cuenta con infraestructura deportiva que servirá para albergar algunos deportes, como el Fenway Park, al cual habría que hacerle algunas remodelaciones, y el Gillette Stadium cuenta con el recorrido de uno de los maratones más famosos del mundo, contando así con legendarios escenarios, y para el evento recibe a 500,000 espectadores cada año.

Del mismo modo, la ciudad decidió proponer un presupuesto de 4,500 millones de dólares, y dijo que buscaría conseguir el apoyo de universidades para albergar atletas y así conseguir reducir los costos de organización, lo cual concuerda con los nuevos requisitos que propuso el COI en la Agenda 2020 en la que pidió hacer candidaturas más austeras.

Opiniones encontradas

Pese a la algarabía del USOC al elegir a Boston como candidata a albergar los Juegos Olímpicos del 2024, hay quienes aseguran que la ciudad no estaría preparada para recibir un evento de este tipo.

Entre los puntos en contra está que, tal como sucedió con Beijing, sus niveles de contaminación son realmente altos, así como el problema de la transportación, pues es una ciudad con vías de tránsito un poco confusas, y aunque una de sus premisas es que los espectadores vayan y vengan de las sedes caminando, algunos estiman que las distancias no son tan cortas para ello.

Del mismo modo, aseguran que el transporte público no es muy eficiente y aunque existe el metro, éste sólo llega a zonas populares , pero no son un acceso fácil a instalaciones deportivas.

Por otra parte, aunque promueven que sus instalaciones sean temporales, y que una de ellas sería el estadio olímpico de 60,000 asientos, lo cierto es que para algunas de ellas no habría espacio en la ciudad.