La voz deja de fluirle a prisa y el cerebro comienza a lanzar imágenes. No importa que hayan pasado 29 años, el recuerdo sigue latente, las emociones fluyen como sus palabras, firmes que, de a poco, responden muchas preguntas, apaciguan los señalamientos que hoy recibe un grupo que fracasó ya casi hace tres décadas.

Quizás hoy el nombre de Hugo Valenzuela no le venga a la memoria, pero en 1983 fue uno de los jóvenes señalados en un plantel que cayó inesperadamente ante Canadá en Miami, que cambió los sueños por las críticas, por la desilusión, que creía que volaba a Estados Unidos para un partido de mero trámite que los llevaría a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles y que al final se convirtió en una pesadilla, en el fin de muchas carreras que ni si quiera pudieron iniciar.

Mañana, mexicanos y canadienses se enfrentan con el objetivo de llegar a Londres, situación que no será sencilla, porque ya en 1983, bajo circunstancias que muy pocos conocen, los de la hoja de maple los echaron de la justa y, apenas hace cuatro años, los verdes no pudieron pasar del 1-1 en la fase de grupos.

Las razones del tropiezo

Hugo Valenzuela recuerda que justo en 1983 la FIFA y el COI permitieron por primera ocasión jugar el selectivo con profesionales , pero en México el sector amateur, ese mismo que destacó en los Juegos Olímpicos de 1972 con hombres como Leonardo Cuéllar y Juan Manuel Álvarez, y 1976 con Hugo Sánchez, luchó por seguir con la tradición y logró pelear el boleto con sus juveniles que tenían entre 17 y 19 años.

Parecía que con más de 70 partidos internacionales , una gira por Asia y Europa, y torneos como los Panamericanos y Centroamericanos, en donde se impusieron a Alemania y Argentina, la serie ante Canadá, que tuvo que decidirse en un tercer partido de desempate, sería un mero trámite, pero no.

Para comenzar nos encontramos a un equipo con jugadores más grandes de edad, evidentemente más trabajados, con algunos militando en la Liga de Estados Unidos. Por el simple hecho de tener más experiencia ya había una diferencia , recordó Valenzuela, quien indicó que la derrota 0-1 en la ida en Victoria, no quedaron conformes con el planteamiento.

Las palabras del técnico (Jesús Rodríguez Benavides) fueron: ‘Vamos a su casa en donde es tiempo y oportunidad para ellos, vamos a gastarles su tiempo’ , dijo mientras recordaba otra decisión extraña , hacer una práctica intensa, como nunca , a horas del choque por el pase.

Y para la vuelta, en Toluca, el equipo no logró pasar del 2-1 (2-2 global). Postes, salvadas providenciales , comentó Valenzuela, quien junto con sus compañeros, entre los cuales estaban Carlos Hermosillo y Eduardo Fernández, viajó a Miami para disputar el juego definitivo el 20 de diciembre. El final fue idéntico al del primer compromiso.

Tras el juego ‘literalmente’ se desintegra el equipo, todo el mundo doliéndose de la derrota, de no ir a la Olimpiada y nos pusimos a pensar ¿y ahora qué? Porque era algo que no nos habíamos planteado, en nuestro presupuesto no estaba quedar eliminados.

El sentimiento general fue que de repente perdimos todo. No íbamos temerosos. Todo se derrumbó, porque nadie tenía una relación laboral con un equipo y nuestra apuesta era llegar a la Olimpiada para que nos observaran , recordó Valenzuela.

El actual Tri no tiene pretextos

Ahora El Tri de Alfredo Tena buscará su boleto a Londres. Hugo aseguró: No hay pretextos, porque estos jugadores ya llevan muchos años en la Primera División, además de que para ellos jugar en Estados Unidos es común, no como nosotros, que muchos íbamos por primera ocasión para allá .

Finalmente, a 29 años de distancia, quien quedara a un paso de Los Ángeles 1984 aceptó: No te voy a decir que si ganan me sentiré vengado ni mucho menos, porque nosotros la perdimos, simbólicamente va a ser padre que lo logren frente al equipo que hace 29 años nos la quitó (la calificación a Juegos Olímpicos) , concluyó.

El otro boleto se determinará entre El Salvador y Honduras.

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