De la forma más dramática posible, Tigres y Gignac consiguieron el título de liga, tuvieron que llegar a los penales luego que Pumas ganara 4-1 en la prórroga, pero desde los 11 pasos los regios se impusieron 4-2. Gignac, el gitano, el mejor goleador francés del momento, rescató a su equipo con un tanto acrobático y luego acertando el primer disparo desde el manchón de castigo, que selló Israel Jiménez para darle a los felinos su cuarto campeonato.

Ahora más que nunca la opinión que André-Pierre dio ante los medios cuando regresó hace unos meses a la selección francesa después de un año de ausencia sobre el futbol mexicano tienen sentido: una liga exótica, casi surrealista fue lo que pasó anoche en el estadio Olímpico Universitario, porque a pesar de la ventaja de tres goles que consiguieron en el partido de ida los de la Universidad Autónoma de Nuevo León, los del Pedregal, en un trabajo de templanza y estabilidad, más que pasión, estuvieron a punto de derrocar el campeonato que durante 175 minutos de la eliminatoria tuvieron en las manos los Tigres.

Gignac pasó toda la noche pidiendo tranquilidad, esfuerzo y coraje. Para el francés lo más importante es la familia, la unión y la estabilidad de un hogar, por eso apenas tuvo la copa en las manos emprendió una carrera que lo llevó a la zona donde colocan a los aficionados visitantes, aquellos que han tomado su nombre para bautizar niños, negocios, mascotas. La revolución que armó el galo en Monterrey se vive desde el momento que llegó a la ciudad, con 40 miembros de su familia.

¿Qué puede doblegar el espíritu de André-Pierre? Ayer no hubo grietas de su pasión y coraje, siempre ecuánime, se mostró como el líder en la cancha, de un plantel que se desmoronaba con los goles de Eduardo Herrera, Matías Britos y Silvio Torales. Fue más aguda la crisis cuando con la ventaja del gol que el mismo Gignac había conseguido, Gerardo Alcoba mandó al abismo con su tanto en los minutos finales del tiempo extra y que mandó el partido directo a los penales.

En Francia todos miran lo que pasa con Gignac y por la situación de Benzema (suspendido temporalmente de la selección) el buen comportamiento de André-Pierre es lo que necesitamos en este momento , dijo Alex Gahari, corresponsal de la televisora francesa Canal Plus, uno de los cuatro medios galos que siguen la travesía de su compatriota en México.

Aquella liga exótica fue un comienzo nuevo para el francés. Sus 15 goles en 22 partidos lo colocan como el mejor delantero galo, superando los 11 tantos de Griezmann; los 14 goles de Olivier Giroud o las 12 anotaciones del delantero estelar de Real Madrid, Karim Benzema.

Quienes conocen a Gignac saben que valora más la familia que el dinero. Alejado de los escándalos y extravagancias, su capricho más notable es un mono llamado Koda, una mascota que lleva a los entrenamientos de Tigres. El personal del equipo regio sabe que los aficionados tienen más fácil acceder al futbolista que los medios de comunicación. No accede a entrevistas personales.

Dos años antes de llegar a México, Gignac tuvo una relación poco amistosa con la prensa, lo que llegó a decir el delantero fue querer ir muy, muy lejos, tener un nuevo comienzo. Ese génesis lo encontró en México, con su primer título de liga y con la esperanza de jugar la Eurocopa en su país el próximo año, ya como campeón y después de un sufrido camino que incluyó 210 minutos de juego y ocho disparos desde el punto penal. El gitano francés conquistó a Monterrey y la Liga MX.