La selección de Italia, campeón del mundo vigente, empató 1-1 este domingo con Nueva Zelanda, el rival más débil del Grupo F, con lo que complicó sus opciones de avanzar a los octavos de final en el Mundial de Sudáfrica.

El marcador lo abrió tempranamente el oceánico Shane Smeltz (minuto 7) y por Italia anotó Vincenzo Iaquinta (29, de penal) en el duelo disputado en el estadio Mbombela de Nelspruit (este), la más pequeña de las ciudades-sede del primer mundial africano.

En el otro partido de la segunda fecha del Grupo F, Paraguay ganó 2-0 a Eslovaquia en el estadio Free State de Bloemfontein, y quedó en buena posición para clasificar a octavos de final.

Con estos resultados, el grupo F ahora lo encabeza Paraguay con cuatro puntos, seguido por Italia y Nueva Zelanda, con dos puntos cada uno, y Eslovaquia, con una unidad.

En el segundo tiempo aumentó la presión italiana, pero el portero neozelandés Mark Paston defendió eficientemente su valla.

Los 'kiwis' abrieron el marcador, cuando la defensa italiana se quedó parada en su área en un tiro libre desde la izquierda servido por Simon Eliott, que rebotó en el cuerpo de Fabio Cannavaro, y fue enviado a la red por el delantero neozelandés Shane Smeltz ante la impotencia del portero Federico Marchetti.

El gol del empate italiano, en este partido semejante a la lucha entre David y Goliat, llegó con un riguroso penal convertido por Iaquinta, tras una infracción de Tommy Smith, quien derribó en el área a Daniele De Rossi.