Tres cosas:

1.- Neymar liquidó el partido.

2.- Gracias a Guillermo Ochoa el marcador no fue más amplio.

3.- México no generó opciones de gol y este deporte es hacer goles. Y más ante los gigantes.

El Tri no pudo con Brasil y deben volver a casa luego de caer 2-0 en octavos de final en el Mundial de Rusia. Por sexto mundial consecutivo, México se quedó en el cuarto partido. Deberemos esperar otros cuatro años más para pensar, soñar y creer que se puede llegar al quinto (al que siempre nos queda muy lejos).

Al minuto 51 William –jugador del Chelsea- descolgó a todo México por la banda de la izquierda, envió un centro que cerró Neymar la pinza para marcar. Luego México intentó pero nunca tuvo una buena decisión en la pelota final. Mal centro, mal pase, siempre un pero.

En un duelo parejo, el arquero de México Guillermo Ochoa, tuvo tres intervenciones clave para evitar la caída del arco en el primer tiempo, que buscaba acceder a sus primeros cuartos de final en un Mundial fuera de casa.

Ochoa le detuvo un par de intentos a Neymar, uno a los cuatro minutos y otro a los 24, además de uno más a Gabriel Jesús a los 32.

México sorprendió de arranque con la titularidad de Rafael Márquez, quien disputa la quinta Copa del Mundo de su carrera. Márquez ocupará un puesto como volante de recuperación en una nueva formación táctica del técnico Juan Carlos Osorio.

Ya cuando el Tri empezaba a doblar las manos, una vez más un balón filtrado liquidó todo. Neymar escapó y envió un centro para que llegara Roberto Firmino y certificara el pase de Brasil.