Leobardo López no rehúye a hablar sobre la presión que implica estar a unas horas de arrancar un torneo en el que se jugarán la permanencia.

El capitán de Veracruz aceptó que la rutina de un futbolista cambia bajo esas circunstancias, aunque también aclaró que los Tiburones Rojos de Carlos Reinoso se reforzaron bien para conformar un grupo competitivo .

De los 14 rostros nuevos que presentaron los escualos destacan Egidio Arévalo, Cristian Pellerano, Ángel Reyna, Eduardo Herrera y Martín Bravo.

Si bien en la parte deportiva el club propiedad de Fidel Kuri ha cumplido fuera de la cancha, el club ha vivido turbulencias desencadenadas por la salida de Javier Duarte de la gubernatura del estado y de la caída del PRI en Veracruz.

El Congreso del estado anunció en el 2015 que dos años atrás había entregado en comodato a la familia Kuri las instalaciones del Luis Pirata Fuente y del Centro de Alto Rendimiento.

Desde entonces, la familia Kuri ha recibido amenazas de embargo debido a denuncias de una docena de trabajadores que mencionan fueron despedidos injustificadamente, y ante la falta de estabilidad, los altos mandos de la institución levantaron la voz para revelar que existe posibilidades de sacar al equipo del Puerto.

Además, al final del torneo pasado se decidió poner a todo el plantel transferible, dejando ir a dos de sus figuras como Julio Furch y Gabriel Peñalba.

Leobardo López, el zaguero central de 33 años cumplirá su cuarta campaña con el equipo y confía en que cumplirá la meta de eludir el descenso, y ¿por qué no?, pelear por el campeonato, a pesar de que fuera de la cancha los problemas acosen a los dueños del equipo.

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¿Cómo te sientes de cara al torneo en el que Veracruz se jugará la categoría?

Bien, contento por iniciar un nuevo torneo, dándole gracias a Dios de poder estar en el futbol todavía. Tengo mucha ilusión de que este torneo lo podamos hacer bastante bien y salvarnos en el tema porcentual. Sabemos que no va a ser nada fácil, pero llegaron bastantes refuerzos de calidad y tenemos plantel para competir y superar esa situación.

¿Cuáles son las sensaciones a unos días de su debut ante Querétaro y luego de una pretemporada intensa?

La pretemporada ha sido muy provechosa, el trabajo ha sido muy intenso. Las nuevas incorporaciones se han adaptado bien y se conformó un plantel bastante basto.

Todos sabemos del compromiso y la responsabilidad que tenemos en este torneo, mismo en el que cada partido tendremos que jugarlo como una final.

¿Al ser el capitán tienes más responsabilidad y presión? ¿Cómo se vive bajo esa circunstancia?

Hay más presión porque está el tema ahí y sabes que no tienes margen de error al ser este torneo el definitivo para la permanencia.

Lo que te puede dar la tranquilidad son los resultados, son las victorias las que te dan la tranquilidad para ir trabajando cada juego. Ojalá lleguen rápido para que ayude en lo anímico.

¿Qué tanto cambia la rutina de un jugador que tiene la presión de la tabla porcentual?

Desde luego que cambia, porque hay presión y no solamente es durante los juegos, sino en la vida cotidiana.

La misma afición que te encuentras en la calle te hace sentir el apoyo pero también te transmiten la presión que ellos viven porque quieren que el equipo se mantenga en la Primera División, pero hay que acostumbrarnos a vivir de esa manera y salir a la cancha lo más tranquilo que se pueda.

¿Cuál será el sello de los Tiburones de Carlos Reinoso, con quien llegaron a liguilla hace unos torneos?

El mismo que se mostró en aquel momento; un Veracruz agresivo y vertical, sobre todo jugando de local, eso nos caracterizó con Carlos Reinoso y ahora lo hemos tratado de implementar en la pretemporada. Además, debemos de jugar cada compromiso como si fuera una final.

¿Cuál fue tu deseo de año nuevo y qué mensaje le mandas a la afición de Veracruz?

Obviamente el deseo es tener una gran campaña, salvar al equipo y pelear por el título. En lo personal mucha salud para poder hacer lo que a uno más le gusta.

El mensaje para la afición es que nos vamos a matar dentro de la cancha para que el equipo se mantenga en la Primera División.

carlos.herrera@eleconomista.mx