Barcelona.-El presidente del Barcelona Sandro Rosell afirmó el jueves que el club no se volverá "loco" en busca de fichar a Cesc Fábregas e indicó que el Arsenal, el actual club del centrocampista español, debe saber que una nueva oferta no pasará de los 40 millones de euros.

Barcelona ha intentado repatriar a Fábregas, quien se formó en las inferiores del club azulgrana, pero Arsenal se ha resistido a venderle.

"Si el año pasado ofrecimos 40, ha pasado un año y con la amortización, pues vale menos de 40 millones de euros", manifestó Rosell en una rueda de prensa en la que dio un balance de su primera temporada como presidente.

"En el supuesto caso de que nos interesase y fuéramos tras él nuestro gesto será racional, no será para tirar la casa por la ventana", añadió. "...los fichajes que hemos hecho no se han sabido hasta estar firmados. Lo de Cesc no es la manera de trabajar, pero es así, ya es público. No nos volveremos locos".

Fábregas señaló el miércoles que su futuro depende de Arsenal. También insistió que se siente a gusto con el club inglés.

Con 24 años, Fábregas es considerado como el eventual reemplazo de Xavi Hernández, quien en enero cumplió 31 años. Pero admitió que está frustrado por la sequía de títulos de Arsenal.

"El jugador que no se sienta frustrado por no ganar títulos miente o no es ambicioso", afirmó.

Rosell se expresó seguro que Fábregas no aceptará ofertas de otros clubes y mencionó específicamente al Real Madrid. Recordó que el jugador siempre ha dicho que se considera azulgrana.

"No creo que vaya a otro club español. Cesc es del Barsa, y si yo fuera presidente de otro club, no ficharía un jugador que sienta los colores de otro. No sería feliz fichando a un jugador que sé que es del club rival. No me lo parece, pero podría pasar", dijo Rossell.

Con miras a reforzarse para la próxima temporada, los actuales campeones de España y Europa también han mostrado interés en dos atacantes: el chileno Alexis Sánchez (Udinese) y el italiano Giuseppe Rossi (Villarreal).

En su comparecencia ante la prensa, Rosell también amenazó con romper relaciones son rival Real Madrid si el técnico merengue José Mourinho persiste en agredir verbalmente al equipo catalán.

"Si los límites de la deportividad se ultrapasan de nuevo nos veremos obligados a romper las relaciones institucionales, algo que no queremos hacer pero no nos temblaría el pulso", declaró el dirigente.

Al final de la temporada pasada, Mourinho acusó al Barcelona de beneficiarse de la ayuda de los árbitros en la conquista de la Liga de Campeones de Europa.

La UEFA sancionó al entrenador portugués con una suspensión de cinco partidos por esas declaraciones. El Madrid ha apelado.

BVC