Francesco Molinari ganó la 147ª edición del Abierto Británico de golf en el campo de Carnoustie (Escocia), convirtiéndose en el primer italiano que logra un major, en una jornada en la que Tiger Woods, sexto, regresó a su mejor nivel.

Italia, con su primer major, se sitúa de esta forma a la misma altura que Suecia, Corea del Sur o Francia, que lucen únicamente un trofeo mayor en sus vitrinas.

El turinés de 35 años, con un total de -8, aventajó en dos golpes a un grupo de cuatro golfistas: el inglés Justin Rose, el norirlandés Rory McIlroy y los estadounidenses Kevin Kisner y Xander Schauffele.

“Es increíble. No era muy optimista sobre mis opciones, mi récord aquí no era muy bueno. Estoy muy orgulloso de mi jornada, jugar contra Tiger es otro desafío, debido al público, pero me sentía muy bien”, dijo el ganador.

El defensor del título, el estadounidense Jordan Spieth, en el grupo de cabeza el sábado, finalizó noveno, a cuatro golpes del vencedor.

Imperturbable hasta el último hoyo

Concentrado toda la jornada, Molinari se desató alzando un puño ganador tras un birdie en el último hoyo, que bien valía levantar el Claret jug, el famoso trofeo con forma de jarra que acredita al ganador del torneo británico.

En el recorrido de Carnoustie, el metrónomo transalpino encadenó en dos días 37 hoyos consecutivos en el par o por debajo, a pesar del fuerte viento escocés y sus inevitables trampas, para alcanzar la cima.

Quinto tras la tercera jornada el sábado, remontó con una tarjeta de 69 golpes, dos por debajo del par.

Este triunfo es el más importante en la carrera de Molinari, 15º jugador mundial, una de las sensaciones de los últimos meses. A principios de julio, ganó el Quicken Loans National en Estados Unidos, poniendo fin a una sequía de 71 años de su país en el circuito americano (PGA).

En mayo, ganó su quinto trofeo en el circuito europeo, el BMW Championship, en Inglaterra, por delante de McIlroy.

Además su trayectoria incluye tres top 10 en los cuatro majors —los torneos más importantes en el golf—, antes de su triunfo en el British, incluyendo una segunda plaza en el PGA Championship en el 2017.

Molinari debería formar parte del equipo europeo de la Ryder Cup que se disputará en septiembre en Francia. Ya ha participado dos veces en la competición, en el 2010 y el 2012.

El Tigre está de vuelta en los campos de golf

Además del italiano, el otro nombre propio del fin de semana fue el de Woods, sexto a tres golpes del ganador. Tras cuatro años de pesadilla, entre operaciones de espalda y problemas extradeportivos, el estadounidense confirmó que está de vuelta a los 42 años. Fue su mejor resultado en un grande desde el 2013.

Woods era líder a media jornada en el cuarto recorrido, este domingo, pero un doble bogey en el hoyo 11º, seguido de un bogey le dejaron a las puertas de su 15º grande. Finalmente, fue sexto junto al inglés Eddie Pepperell y a su compatriota Kevin Chappell.

El antiguo número uno se llevó un gran abrazo de sus dos hijos. “Les he dicho que lo intenté y que espero que estén orgullosos de su padre, porque lo ha intentado como ha podido”, expresó el Tigre.

“Sé que saben hasta qué punto este torneo era importante para mí, hasta qué punto me siento bien de volver a jugar”, añadió el estadounidense, que no ha ganado un torneo del circuito PGA desde el 2013.

El viento escocés barrió la mayor parte de sus dudas y reveló sus ambiciones. En su primera participación en el British desde el 2015 compitió con los mejores y el sábado entregó su mejor tarjeta en un major desde el 2011.

Sus buenos resultados le podrían ayudar a disputar la Ryder Cup en dos meses como jugador del equipo estadounidense, del que será además el vicecapitán.

Desde hace 55 años, cuando lo hizo Arnold Palmer, ningún golfista ha ocupado este doble puesto. ¿Una nueva manera de seguir escribiendo su leyenda?