La amargura llegó a Tijuana luego de muchos meses. La afición de Xolos, que desde septiembre con la llegada de Antonio Mohamed a la dirección técnica, no paladeaba el amargo sabor de una derrota, tuvo que volver a ver cómo el rival se alzaba con la victoria. Santos se metió al estadio Caliente y con el 1-3 sobre los fronterizos se adueñó del liderato general de la competencia con 10 puntos.

El dolor para los fanáticos de Xolos fue mayúsculo, porque además de que la última derrota de su equipo se miraba desde el lejano 18 de septiembre, ante Estudiantes, ayer llegaban al partido con Santos con la ilusión de treparse al liderato de la competencia.

Pero no. La fórmula de Mohamed que funcionó durante 11 partidos para sumar de manera constante, fue ineficaz ante un equipo que lució compacto, contundente.

Santos demostró porqué ha sido un constante finalista del futbol mexicano. Primero fue Darwin Quintero, atacante que disparó a las redes tras un servicio de Oribe Peralta, en una acción fuera de juego que el silbante no detectó.

Para el complemento vino de nuevo la ilusión, la alegría, pero fue efímera. Y es que tras el 1-1 parcial de José Sand desde el manchón penal, los de Torreón se plantaron con la misma personalidad en la cancha y nueve minutos después ( 65’) de verse alcanzados, Christian Suárez encaminó al triunfo a su equipo.

Muy cerca del final Juan Pablo Rodríguez puso el tercero para Santos, lo que provocó que se apagaran las esperanzas de Antonio Mohamed, de la afición de Tijuana, que 11 partidos después volvió a sentir la amargura de la derrota, a recordar que la pelea con la tabla porcentual y el descenso sigue ahí.