Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, se encuentra ante uno de los torneos más complicados bajo su gestión, en la que lleva cuatro años, principalmente por los problemas que se han generado durante el Apertura 2019.

Éstos han sido la falta de pagos a futbolistas de Veracruz, la violencia suscitada entre aficionados de Atlético San Luis y Querétaro en el estadio Alfonso Lastras, y un audio en el que se revela corrupción en torno al entrenador Gustavo Matosas, quien buscaba un arreglo por el fichaje de Matías Britos en su incorporación con León. Incluso en medios de comunicación se hablaba de una posible renuncia del presidente, ante lo que Bonilla respondió a la cadena ESPN que no consideraba dicha opción y que cuenta con el apoyo de los dueños de los equipos.

“La Asamblea de la Liga MX ha expresado su pleno respaldo al trabajo de Yon de Luisa y de un servidor en este momento importante para nuestro futbol”, sustentaba en un comunicado.

Ante los problemas suscitados, la Liga MX pidió a los jugadores del Veracruz apelar a una controversia ante la Comisión Disciplinaria. Respecto al Atlético San Luis, multó al equipo con 506,940 pesos y con el veto de su estadio; mientras que en el tema de Gustavo Matosas no tomó una postura.

“Entre más transparente sea todo, cada una de las transferencias y aspectos que involucren la Liga MX serán mejores. La mayor parte de las transacciones son transparentes, aunque hay algunas que podrían tener las características de lo revelado en el audio. Estas situaciones son inaceptables, si existen dudas, se tendría que realizar investigaciones a fondo”, expresó a El Economista, Rodrigo Morales, director de la agencia de representación Wasserman México.

Ante los constantes problemas Enrique Bonilla ha repetido en varias ocasiones que se estaba trabajando en el problema, sin dar una postura clara sobre la manera de desarrollar una estructura detallada sobre los planes de acción.

¿Cómo actuar ante estas situaciones de crisis?

“Una buena opción a futuro podría ser crear una Dirección de Comunicación. Que haya un vocero específico para estos temas, no necesariamente un director general de una empresa va a dar las respuestas. Puede haber una unidad especial que se dedique a estos temas para preparar o anticipar, y no ser reactivo ante una crisis. Esto podría ayudar a plantear posibles escenarios que se puedan generar en cualquier tema, ya sean positivos o negativos”, dijo a este diario Luis Rico, director de marca de Wasserman en Latinoamérica.

Ambos especialistas coinciden en que, ante las situaciones complejas, primero se tienen que reconocer los errores ante los que se enfrenta la institución y presentar cronogramas o soluciones específicas con un tiempo definido de acción para no dejarlo pasar como un hecho anecdótico.

Principalmente porque, en ocasiones, se toman acciones para combatir la situación, pero al no comunicarlas al público, se pueden dar especulaciones de que no buscaron erradicar el problema.

A modo de mejorar a futuro, Luis Rico considera que se pueden realizar convocatorias para involucrar a estudiantes o startups que puedan ayudar al desarrollo del torneo mexicano en distintos ámbitos.

Por ejemplo, lo realizado por LaLiga Española, donde tomaron 10 nuevas empresas especializadas en tecnología, fan engagement o que desarrollan aspectos para un mejor funcionamiento del futbolista.

Casos que se pueden tomar en cuenta para mejorar el desempeño del balompié mexicano desde su práctica, hasta su planificación fuera de la cancha, además de brindar una buena imagen al apoyar proyectos ambiciosos y beneficiarse del provecho que pueden sacar de ellos.

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