A Rafael Puente del Río le bastaron 28 partidos como director técnico de Lobos BUAP para aclarar que quienes no tuvieron una carrera brillante como futbolistas pueden trascender en un deporte que es celoso de quienes no pasaron años en el profesionalismo. A sus 38 años de edad y, en su primera oportunidad en el banquillo, tras haber vivido facetas como actor, directivo y analista en televisión, Rafa peleará por el ascenso contra los Dorados de Sinaloa a partir de este sábado.

Siempre se ha dicho que en el futbol profesional son muy celosos de su profesión. ¿Cómo te ganaste la credibilidad del plantel?

El trabajo en el día a día le va dando credibilidad al proyecto. Ha sido fundamental el respaldo de un cuerpo técnico de gran calidad, sin ellos no podría ser posible. Todo esto permitió ganar credibilidad ante todo el grupo, que en esta época tiene muchas herramientas para cuestionar al entrenador. Me ayudó mi faceta como analista, en donde siempre me catalogué por ser quien atinada o equivocadamente sustentaba sus juicios, pero de nada serviría si ellos no estuvieran convencidos.

¿Qué valores te llevaron a tener una presentación exitosa como entrenador?

Humildad, transparencia, honestidad, asertividad, justicia, autocrítica y constante preparación. Todo eso es fundamental para que cualquier grupo de trabajo pueda trascender.

¿De qué manera te capacitas en el día a día?

Paso tiempo navegando, estoy suscrito a sitios europeos donde constantemente suben artículos de metodologías y tácticas; en cuanto tengo la posibilidad de retroalimentarme con algún entrenador lo hago en la medida que éste me permita.

¿Hay algún entrenador que te haya inspirado para plasmar tu propio estilo?

Si tuviera que elegir a uno como referente sin duda es Pep Guardiola. Tengo plena identificación con el modelo de juego que ha implementado, siendo en el Barcelona en donde se vio un futbol a su máxima expresión a mi modo de ver este deporte.

¿Cómo te capacitaste para ser un líder?

Primero la educación que me dieron mis padres, eso siempre es un cimiento para construir. Después la preparación constante, en la lectura, en estar siempre abierto a la retroalimentación, leo todas las críticas. Tengo la capacidad de discernir entre la crítica que destruye y descalifica sin sustento alguno. Haber estudiado actuación me cambió la vida, me dio herramientas que me permiten ejercer como líder de mejor forma, me ayuda a sintetizar mis ideas para transmitirlas a mis jugadores. Haber sido directivo me ayudó, de igual forma, que haber estudiado en el Johan Cruyff Institute para entender esta industria.

¿Cómo definirías a tu equipo en este semestre que los ha puesto cerca del título?

Con ganas tremendas de trascender, hacer historia y construir prestigio. Después en la parte futbolística lo defino como un equipo valiente, intenso, solidario y que siempre trata de ser protagonista. Las estadísticas dejan claro que fuimos el equipo más goleador, el que tiene al líder de goleo y el que más anota en la Liguilla.