Londres. Había, en los ojos de Daniel Corral, una mezcla de furia y tristeza contenida. Sabía el gimnasta mexicano que ayer en las barras paralelas no estaba dentro de los favoritos para conseguir una medalla. Pero el sudcaliforniano es un hombre al que le gusta la idea de ir en contra de los pronósticos, soñar con hacer historia era una idea que daba giros en su mente.

Bastaba saber que el sudcaliforniano había hecho historia al clasificar, por primera vez en 20 años, a nuestro país a una final en la gimnasia varonil olímpica luego de que fuera Luis López, en Barcelona 1992, el último en clasificar a esta instancia. Pero no era suficiente para Daniel, quien ayer, salió al imponente escenario de la North Greenwich Arena para conseguir una rutina impecable.

Quería pues pelearle a los chinos, dueños del medallero en esta especialidad por muchos años. Subió Daniel a las barras paralelas con ese objetivo, y lució en su rutina impecable Daniel, a quien la dureza de los jueces le alcanzó apenas para quedarse como el quinto mejor exponente de las barras paralelas en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, prueba en la que se coronó el chino Zhe Feng (15.966), mientras que la plata fue para el alemán Marcel Nguyen (15.800) y el bronce para el francés Hamilton Sabot (15.666).

Pero si alguien piensa que haber concluido en el top five de los mejores del mundo es poco para el mexicano, lo cierto es que habría que ver que el equipo nacional de la disciplina está conformado por Daniel, su entrenador Óscar Aguirre… y nada más.

Siempre ha sido ir en contra de la corriente, contra mucha gente… hoy estoy aquí, quiero hacer historia , había dicho el mexicano días antes a su competencia. Y la hizo, porque si bien no logró subir al podio, la experiencia vivida en Londres servirá de trampolín al campeón panamericano de Guadalajara 2011 para llegar al podio en Rio de Janeiro 2016.

Mientras tanto, Corral se ha encargado de cambiar el rumbo de la historia y hacer ver al mundo entero, que el éxito en México, no es más un territorio desconocido.