A Pumas lo resucitó una genialidad. Cuando el equipo dirigido por Juan Francisco Palencia parecía estar condenado a sellar unas de sus peores tardes en la historia, una espectacular definición de Nicolás Castillo encaminó al conjunto de la UNAM a rescatar un empate (3-3), luego de haber estado abajo por tres goles durante todo el primer tiempo y parte del segundo hasta el minuto 72. Y lo mejor de todo fue que los aficionados de ambos equipos y del futbol mexicano vibraron en un partido de temporada regular y con muchas emociones. Más partidos así para todos.

Claro, los Xolos de Tijuana de Miguel Herrera se les fue la victoria de las manos después de tener una amplia ventaja. El Piojo culpó al arbitraje de Marco Antonio Ortiz de lo que les ocurrió. Es lo que son esos árbitros, mientras que en la Federación sigamos dejando que estos árbitros trabajen así, no van a ser buenos , dijo.

Nicolás Castillo ya es un referente para Pumas

El chileno Castillo hizo reaccionar a sus compañeros, y a todo el estadio. Y es que en ese instante se atrevió a lanzarse una tijera espectacular, luego de un cobro de tiro de esquina que no dudó en conectar para canjearlo por anotación. Allí comenzó la reacción.

Dicha genialidad regresó a la vida a los Pumas, quienes por momentos vivieron una pesadilla que arrancó en la primera mitad, cuando al 23’ Darío Verón regresó de manera comprometida una pelota a su arquero, quien no supo atacar el balón, mismo que perdió y dejó a merced de Avilés Hurtado, quien delante de la media cancha mandó un disparo que puso en ventaja a los Xolos. Oso compartido entre el experimentado capitán y Pikolín Palacios.

En el complemento, los goles de Víctor Malcorra y Guido Rodríguez al 62 y 66, respectivamente, parecía que liquidarían a los universitarios.

Pero para fortuna de los capitalinos, el gol de Nico Castillo al 72 despertó al equipo y a su afición.

Fue al 78 cuando los de Paco Palencia volvieron a marcar, luego de que Bryan Rabello se atreviera a encarar y produjera una falta dentro del área que permitió a Pablo Barrera anotar el segundo gol al cobrar un penal. Los nervios comenzaron a reflejarse en los rostros de los Xolos.

Después, al 81, Castillo, el hombre de la tarde, volvió a aparecer para rematar de primera intención una pelota enviada desde el costado, misma que se desvió en Juan Carlos Valenzuela para fusilar a Gibrán Lajud, darle un punto a Pumas en una remontada que difícilmente podrá ser olvidada.