Portugal llega como favorito, pero no la tendrá fácil ante la República Checa, el cuadro rudo de la Eurocopa. Y es que los checos han sido fieles a su estilo, ése que los hace meter fuerte la pierna, sin importar cuánto se pueda ensuciar un partido, ése estilo que en ocasiones amedrenta a sus rivales y que hoy los tiene, junto con Croacia, como la Selección más sucia del torneo, con 61 faltas.

Y, por si eso no fuera suficiente, los dirigidos por Michal Bilek cuentan con el futbolista más sucio de la competencia: Milan Baros, delantero histórico de aquella Selección que, para su mala fortuna, en esta edición ha destacado más por meter patadas. El atacante checo registra ya 14 infracciones en apenas 239 minutos en la cancha.

De acuerdo con estas estadísticas, Portugal deberá estar preparada para recibir una falta cada cuatro minutos.

CRISTIANO PODRÍA PASARLA MAL

Si bien, hasta ahora, el capitán de Portugal ha tenido una Eurocopa tranquila en el tema de las faltas recibidas, con apenas siete en tres jornadas, nueve menos que el griego Giorgos Karagounis, jugador más pateado del torneo, los antecedentes de su rival permiten pensar que esta tarde podría visitar el césped en repetidas ocasiones.

El entrenador de República Checa asegura que no sólo pueden pensar en el delantero de Real Madrid. Pensamos en todo el equipo portugués , aseveró Bilek.

Finalmente, el estratega le restó presión a sus pupilos, poniendo como favorito a su rival, sin dejar de creer en sus posibilidades. Portugal es favorito, tiene jugadores fuertes, conforman un equipo fuerte. Pero, si repetimos la actuación de los dos últimos partidos, tenemos una oportunidad , concluyó.

carlos.herrera@eleconomista.mx