La incorporación de deportistas de alto rendimiento a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) otorga seguridad económica, prestaciones como seguro médico para familiares y posibilidad de planear una jubilación bajo el esquema de las Fuerzas Armadas.

Actualmente, la Sedena tiene a 94 atletas adscritos al servicio de educación física. Su labor es representar al país y la institución en competencias internacionales, donde podrán obtener ascensos de rango según los resultados obtenidos.

“En el deporte se requieren muchos apoyos, mucha atención y preparación física, técnica, mental. Nuestro trabajo es estar cerca de ellos (los deportistas), de sus necesidades y poder cubrir aquellas que estén a nuestro alcance, que sientan que la Sedena siempre va a estar al pendiente de ellos”, señaló vía telefónica Leticia Yáñez Domínguez, teniente coronel de Educación Física y Deporte de la Sedena, desde Lima, Perú.

En los Juegos Panamericanos de Lima 2019 participan 60 atletas militares que han aportado un alto porcentaje de las medallas conseguidas por la delegación mexicana.

“Desde 1936 se tiene registro de participantes de las Fuerzas Armadas en actividades del ciclo olímpico”, añadió la Teniente Coronel.

Hay una tradición de la milicia en el deporte olímpico, desde Humberto Mariles, primer atleta mexicano ganador de una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 1948, pasando por José Pedraza Zúñiga, mejor conocido como Sargento Pedraza, ganador de la medalla de plata en México 1968. En ambos casos, son militares de carrera que formaron parte de los equipos deportivos de las Fuerzas Armadas y compitieron en los Juegos Olímpicos.

Desde hace unos años, la Sedena incorpora a deportistas de alto rendimiento, a los que ofrece las mismas prestaciones y salario que a los miembros del ejército.

“Los atletas tienen acercamiento con la Sedena para ser parte de las selecciones”, añadió Leticia Yáñez.

En el 2016 la lista de deportistas de alto rendimiento adscritos a la Sedena llegaba a 60 integrantes, de los cuales 21 asistieron a los Juegos Olímpicos de Río 2016. En el informe de labores de la Sedena se señala que además la institución cuenta con 12 deportistas con proyección de alto rendimiento y 43 más en desarrollo de alto rendimiento.

Para que los deportistas puedan ingresar a la milicia deben cumplir con un curso de adiestramiento militar con duración de ocho semanas, siempre previniendo que no interfiera en los entrenamientos y competencias de los deportistas.

“Todo es en coordinación con los organismos que se encargan del deporte, como las federaciones, la Conade, el Comité Olímpico Mexicano y los institutos de deportes estatales. Hay muchas personas involucradas en los resultados de los atletas mexicanos, utilizan instalaciones deportivas, material de nosotros”, sostuvo la teniente coronel Yáñez.

Los grados y recompensas están en función de los resultados deportivos de los atletas. Por ejemplo: el clavadista Rommel Pacheco ingresó a la Sedena como cabo, pero actualmente ya se encuentra en el rango de oficial, como subteniente.

Según datos de la Tabla de Haberes del Personal Militar para 2019, los deportistas pueden obtener ingresos que van desde 11,904 pesos, en el rango de soldado, hasta 33,692 pesos como Capitán, el máximo rango al que puede aspirar un atleta.

Las becas del Fondo para el Alto Rendimiento de la Conade se ubican entre 35,000 y 50,000 pesos para medallistas olímpicos y mundiales.

Aunque no es considerada una beca, los deportistas adscritos a la Sedena reciben el salario de pertenecer a las Fuerzas Armadas, así como las prestaciones que ofrece, que pueden llegar hasta un plan de jubilación y préstamos hipotecarios.

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