Morelia, Michoacán. Los jugadores jóvenes que se van integrando a la Selección Mexicana de Baloncesto ante el precedente de lo logrado por los denominados 12 guerreros quieren sumar más logros.

El basquetbolista Jonatan Machado Tamez indicó que para los que van llegando, “nos inspiran a hacer lo que ellos y mejorarlo”. Él debutó la temporada pasada con los Capitanes de la Ciudad de México, en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, en la que participó en 31 de 40 encuentros y registró un total de 97 unidades, 81 rebotes y 24 asistencias.

Machado Tamez es parte del selectivo que representará a México en la edición 23 de los Juegos Centroamericanos y del Caribe y agregó que poder contar con Gustavo Ayón, Gabriel Girón Jr y Jorge Gutiérrez es de mucha ayuda, “porque ellos son líderes naturales, han marcado un cambio en el basquetbol”.

En el caso particular del rol que tiene Gustavo Ayón, describió que les transmite esa experiencia de jugador en España, además, es alguien que los corrige en los entrenamientos, “nos transmite confianza”.

Los resultados de los últimos años en el baloncesto no sólo tienen un impacto en los jugadores jóvenes sino también en los entrenadores, mencionó Sergio Molina, asistente del coach Iván Déniz y añadió: “es un cambio de mentalidad del que sí se puede, de buscar, de sobresalir y medirse con lo más alto a nivel mundial y es un estilo de vida que ellos transmiten en su día a día”.

Los primeros días en el campamento de la Selección Mexicana de Basquetbol Otoniel Zulueta Silva los describió como que estaba nervioso, la sensación fue disminuyendo conforme los jugadores de más experiencia se ocuparon de integrar a los elementos más jóvenes, de indicarles cómo son las cosas. Al final del campamento, logró sentirse cómodo con los demás.

El entrenamiento concluyó. Gabriel Girón Jr se acerca Otoniel Zulueta y le da una serie de instrucciones, le ejemplifica la forma en que debe realizar ciertos movimientos. Para Gabriel es importante ser esa guía para los más jóvenes, porque en su caso no hubo alguien que hiciera lo mismo con él.

“Hablé mucho con Girón y me dio muchos consejos que debo implementar en lo físico y hacer el juego fácil, porque quiero hacer muchos botes, pero el basquetbol debe ser fácil. Eso es lo que pude aprender de estos grandes jugadores”, dijo Zulueta Silva.

El originario de Pachuca, Hidalgo, se unió en el 2016 al equipo de los Borregos del Tecnológico del Monterrey, en la Liga ABE, y fue uno de los seis elementos universitarios que participaron en el campamento de la Selección Mexicana de Baloncesto, previo a su participación a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, aunque él no competirá en la justa deportiva, pudo compartir los entrenamientos con jugadores como Gustavo Ayón, Gabriel Girón Jr, Jorge Gutiérrez, Israel Gutiérrez, entre otros.

Los basquetbolistas universitarios se irán integrando poco a poco al selectivo mexicano y al hecho de ser tomado en cuenta para ese futuro relevo generacional Otoniel lo describió como que “es un orgullo poder formar parte de ese cambio y tomar todas las experiencias”.

Oro, en tiro deportivo y ecuestre

El mexicano José Luis Sánchez se adjudica la presea dorada en la categoría rifle 50 metros tendido varonil individual. El segundo sitio fue para Iván Sánchez de Colombia y tercer lugar para Martinica.

Los tiradores mexicanos lograron llevarse la plata por equipos: José Luis Sánchez, Alfonso Manrique y Luis Emilio Morales en la categoría rifle 50 metros tendido varonil por equipo. La presea dorada fue para Guatemala y el bronce para Colombia.

Por su parte, el jinete mexicano Francisco Javier Pasquel, quien montó a Naranjo, se coronó en salto individual, prueba de velocidad, con un tiempo de 66 segundos, 68 centésimas y cero penalizaciones, en la final que se realizó en la Escuela de Equitación del Ejército, que se ubica en la ciudad de Bogotá, subsede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018.

La karateca Sachiko Ramos sumó un metal más para la cuenta nacional, tras colgarse la medalla de bronce en la segunda jornada de su disciplina.

La jalisciense entró al tatami concentrada en salir victoriosa en los combates de su grupo. En el primero, venció 5-2 a Ninoska Carrasco, de Panamá, y en segundo superó 5-1 a Joisy Mancia, de El Salvador, sellando su pase a la ronda de semifinales.

En la antesala de la gran final, Sachiko se midió frente a la cubana Cirelys Martínez, quien fue superior a la mexicana, derrotándola por 4-1 y dejando a Ramos sin la posibilidad de disputar el oro en la categotía de los -68 kilogramos.