Francisco Javier Rodríguez llegó a Lobos Buap con inactividad de seis meses. En su último año en Cruz Azul  apenas disputó 270 minutos en partidos de Liga, pero, a los 35 años y con la jerarquía que acumuló en tres mundiales, sus tres campeonatos de Liga y su experiencia en el futbol europeo, Rafael Puente del Río (ex técnico del equipo) le propuso participar en el proyecto del equipo para convertirlo en el capitán.

Poca actividad con sus anteriores equipos y la misión de recuperar prestigio fueron algunos de los rasgos que se presentaron en 10 de los 16 refuerzos que llegaron a préstamo a reforzar a Lobos Buap.

El equipo poblano mantiene la tendencia que mandó a la Liga de Ascenso a tres de los últimos cuatro equipos que perdieron la categoría y que el fin de semana tras perder 4-0 contra Monterrey de visitante confirmó: más de la mitad de su plantilla la integran jugadores que son prestados.

“Si ellos pertenecen a un club de jerarquía de la Primera División, y ahora están aquí, tal vez es porque han dejado de hacer cosas”, indicó Rafael Fernández Loperena, director deportivo de Lobos Buap.

El 55% del plantel de Lobos, es decir 16 jugadores, tendrá que regresar al club dueño de sus derechos federativos para saber su futuro. La cifra de Lobos está por encima del promedio de jugadores prestados de los últimos cuatro clubes que descendieron, cuyo índice llegó a 14 jugadores prestados por equipo.

De los 16 refuerzos de Lobos que llegaron bajo el estatus de préstamo, seis se encuentran entre los 11 jugadores que más minutos acumulan en ambos torneos de Liga, Apertura 2017 y Clausura 2018. Un torneo previo a su llegada a Puebla, éstos mismos jugadores apenas promediaban 351 minutos de participación, lo que es igual a casi cuatro partidos completos.

“El futbol está lleno de muchas circunstancias y una de las tareas más importantes del cuerpo técnico es convencer al jugador de que lo más importante que puede hacer, a lo que puede aspirar, es el prestigio”, señaló el directivo de Lobos Buap.

Julián Quiñones es el goleador del equipo con 17 anotaciones en los dos torneos. El delantero de 21 años pertenece a Tigres, pero debido a la saturación de jugadores, el colombiano fue cedido un año sin opción a compra con Lobos. Su participación aumentó 20 veces, ya que al mando de Ricardo Ferretti solo jugó 104 minutos, pero con Rafael Puente acumuló 2,111 minutos de juego.

Chiapas, la temporada pasada, con 18 elementos prestados, es quien utilizó más futbolistas que no son de su propiedad para buscar la permanencia. Mientras que Leones Negros, quien descendió hace tres años, fue quien menos jugadores pidió a otros equipos para reforzarse, un total de 10 futbolistas.

Con una inversión de 4.6 millones de dólares, Leones Negros fue el único equipo que realizó compra de jugadores en la temporada donde buscaba permanecer en la Liga MX. Chiapas FC, Dorados de Sinaloa y Atlante se reforzaron a través de cesiones, jugadores libres que no significaron gasto por transferencias y préstamo de jugadores.

José Antonio Núñez, presidente de Dorados, explica que uno de los motivos para recurrir a préstamos de jugadores es la falta de liquidez al momento de subir de categoría. “Como está la probabilidad del descenso, los contratos no los puedes hacer a largo plazo, van condicionados a la salvación. Te condicionan: si te salvas, te apoyamos”, mencionó el directivo.

Además, los equipos que pelean por la permanencia recurren a jugadores con experiencia en Primera División, ya que conocen la exigencia, los estadios, rivales y variables de competencia.

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