Ricardo Ferretti llevó a los Tigres al cuarto título de su historia con un parado táctico de 4-4-2, que por momentos se convertía en un 4-4-1-1, con Rafael Sobis dejando la punta para actuar detrás de André-Pierre Gignac e incluso meterse por momentos como un tercer contención y el quinto hombre en la media cancha.

A continuación presentamos seis puntos que permitieron al nuevo campeón de la Liga MX neutralizar por momentos a Pumas y a la postre levantar el trofeo.

Antes de perder su ventaja

1) Con una línea de cuatro en el fondo siempre tuvo superioridad ante los dos hombres en punta (Herrera y Sosa) que tenía Pumas. Cuando los de la UNAM incorporaban a uno de sus volantes, uno de los laterales se metía hacia el centro para actuar como un central más y mantener la superioridad numérica en la zona.

2) Los volantes ofensivos que actuaban por fuera (Jürgen Damm y Javier Aquino) regresaban incluso hasta su propia área para hacer el dos contra uno e incluso tres contra uno ante los arribos de Pumas.

3) En zona de creación de Pumas los dos medios de contención y los volantes abiertos se agrupaban junto con Rafael Sobis, quien bajaba de la delantera para juntar a cinco hombres que competían en superioridad numérica contra tres: Ludueña, Cortés y Britos.

4) Cuando los de la UNAM tuvieron que dividir la pelota con balones largos, José Rivas, central habilitado con lateral, se metía al centro para siempre estar en superioridad numérica por aire; en este ajuste algunos de los contenciones se abría hacia la banda.

Cuando Pumas alcanzó

5) Cuando Pumas igualó y el juego se alargó, con los de la UNAM con un hombre menos, Ferretti aprovechó los cinco minutos antes del tiempo extra para habilitar a Israel Jiménez (lateral derecho) como volante mixto, recuperando y yendo al frente, mismo caso de Egidio Arévalo, quien había ingresado únicamente para contener y terminó siendo un armador. Otro hombre de recuperación, como José Francisco Torres, fue abierto como un volante con llegada al área.

Javier Aquino fue segundo delantero, abierto por derecha, ajuste vital en el tanto de Gignac, quien fue habilitado por Javier.

6) Al final, ya con la ventaja, Tigres jugó con tres centrales (Rivas, Juninho y Briceño) y buscó contraatacar con una media cancha poblada con hombres frescos, siempre teniendo como referencia en ataque a Gignac, que junto con Aquino se encargaron de consumir minutos en distintos ataques.

Sufriendo de más, incluso determinando el título en la tanda de penales, pero ajustando de acuerdo con las circunstancias, Tuca y Tigres encontraron la fórmula para llevarse la copa.